Crimen de Lola Chomnalez: la jueza apunta directamente al círculo íntimo de la víctima

La Policía y la Justicia buscan identificar de quién es la sangre. Hasta ahora, las pericias descartaron que se tratara de sangre de alguno de los 13 indagados que aportaron una muestra de ADN.
Martes 10 de febrero de 2015
La jueza Silvia Urioste retomó ayer las audiencias por el crimen de Lola Chomnalez. Con el informe forense del médico legista Guido Berro como faro, que plantea que el homicida es una mujer, un adolescente o varios, por la forma en que fue asesinada, la magistrada centra la investigación en el círculo cercano de la víctima. Los padres de la víctima declararon ayer en el juzgado. También lo hicieron dos adolescentes de Valizas y su madre. Uno de ellos conoció a Lola y es amigo del hijastro de la madrina, que se quedaba junto a la adolescente en la casa alquilada en Valizas.

Según publica el diario uruguayo “El Observador”, la magistrada devolvió ayer a los padres la mochila, los documentos y otras pertenencias de su hija, asesinada el 28 de diciembre entre Valizas y Aguas Dulces, informó Subrayado. La Policía encontró la mochila de Lola el 14 de enero a 17 metros de distancia de donde un adolescente de Aguas Dulces encontró el cuerpo. Dentro de la mochila, había una toalla, un pareo y un libro con sangre que no era de Lola. La Policía y la Justicia buscan identificar de quién es la sangre. Hasta ahora, las pericias descartaron que se tratara de sangre de alguno de los 13 indagados que aportaron una muestra de ADN.

La fiscal Gabriela Sierra dijo a la salida del juzgado que con la citación de estas cinco personas busca “profundizar” sobre lo que ya habían declarado. Uno de los adolescentes también había declarado durante los primeros días de enero, por ser amigo del hijastro de la madrina de Lola, un argentino de 14 años que estaba en la casa a la que llegó la adolescente en la tarde del viernes 27 de diciembre.

“Nada se descarta. Estamos valorando todo”, agregó la fiscal. La magistrada negó a la prensa que haya pedido nuevas muestras de ADN.

Por su parte, el abogado que representa a los padres de Lola, Jorge Barrera, expresó conformidad con la investigación judicial. “Hay que dejar trabajar a la Justicia. Hay que seguir trabajando y buscar respuestas, que es lo que la familia se merece”, dijo Barrera a la salida del juzgado.

Desde el jueves 5 de febrero la jueza tiene en su despacho un informe forense del médico legista Berro que asegura que, por la forma en la que la mataron, seguramente no se trató de un hombre fornido.

Fuentes de la investigación revelaron a El Observador el contenido del informe. Berro analizó los informes de los médicos forenses y planteó una hipótesis clara: la sofocó contra la arena una persona con poca fuerza, que no quiso necesariamente darle muerte, y que puede ser una mujer y/o un adolescente o varios. Los cortes que tenía la joven eran en su mayoría superficiales.

“Por la forma en la que fue asesinada, no se puede afirmar si los atacantes fueron uno o dos”, dijo Berro a El Observador, y descartó, en base a las pericias forenses realizadas en primera instancia, que el móvil del crimen haya sido sexual. “El homicida o los homicidas de Lola no intentaban necesariamente darle muerte”, agregó Berro. “Hay que pensar en otras hipótesis”, sostuvo el médico legista. Otras fuentes del caso informaron cuál era la hipótesis que convenció a la jueza: el, la o los asesinos no tenían demasiada fuerza física.

Sobre esta hipótesis, la jueza retomó ayer las audiencias y continuará investigando.