Las "UrbaNudistas": se pasearon sin ropa por Boedo

Martes 10 de marzo de 2015
Se asocia el nudismo al verano y a las playas, pero existe un nudismo urbano que no se da sólo en las playas y en el que Barcelona es la referencia mundial.

Gracias a la iniciativa de Paula Brindisi, una argentina que en diciembre de 2004 se desnudó y empezó a pasear por la Avenida 9 de Julio, ahora existe en Buenos Aires una instancia superior del nudismo. Se llama "urbanudismo" y ayer se hizo presente en las calles del barrio porteño de Boedo. A diferencia de los nudistas convencionales, que prefieren la privacidad de sus clubes, los "urbanudistas" eligen la experiencia de salir desnudos al espacio urbano.

"Este es, básicamente, un proyecto fotográfico que empezó en Barcelona y siguió en Buenos Aires. Recoge las reacciones que genera en la gente ver a alguien desnudo haciendo lo mismo que alguien que está vestido. Con actitudes normales, sin ser sexual, tiene un fin artístico, expresar la reacción de la gente, ridiculizar esta sensación que tiene la gente de ver a alguien desnudo", puntualiza Brindisi, que junto con la nudista Itania Tagliani se desnudaron en la esquina de San Juan y Boedo y recorrieron la zona, posaron en una carnicería, fueron a un puesto de flores, se mostraron en el puesto de diarios y hasta se atrevieron a cruzar la avenida y entrar en el subte.

De las intervenciones, que ya suman 25 en la Argentina y España, participaron el mismo número de personas y de fotógrafos. Asimismo, el objetivo de las intervenciones es que "se reflexione sobre nuestros prejuicios". Las sesiones de fotos están compiladas en un libro online, que puede hojearse ingresando al sitio web urbanudismo.com.

"Lo interesante de estas intervenciones, por ejemplo, es que hoy no hubo nadie en contra. La gente nos decía que le alegramos la mañana y hasta nos aplaudieron en dos oportunidades. Lo entendieron como arte. Pero, en otras oportunidades me pasó que haya gente que se espante. Estuvimos una hora y media desnudas. Fueron muy receptivos esta vez, pero cuando se genera polémica, me encanta lo mismo. Me gusta que lo que hago genere cosas en la gente y concientice. ¿Por qué un hombre puede andar por la calle sin remera y las mujeres no?", concluye Brindisi.