Las declaraciones comprometieron aún más a Mangeri

Miércoles 11 de marzo de 2015

Jorge Mangeri, el portero acusado del homicidio de Angeles Rawson, quedó más comprometido hoy en el juicio que se le sigue por el crimen después de las declaraciones de la ex mucama de la casa de la víctima y de la administradora del edificio.

La mujer que hacía las tareas domésticas dijo que no vio a Mangeri cuando llegó al lugar el día que la chica desapareció, que Angeles nunca entró a la vivienda y que su hermanastro jamás salió del edificio, mientras la administradora contó que en esa jornada el portero le comunicó que no se sentía bien pero igual no fue al médico, pese a la sugerencia que le había hecho.

Dominga Torres dijo ante el Tribunal Oral en lo Criminal 9 que "ese día (lunes 10 de junio de 2013) no entró absolutamente nadie" a la casa en las horas que ella estuvo trabajando.

De esta manera quedaría corroborado que, de acuerdo con las cámaras de seguridad, alrededor de las 9.50 Angeles llegó al edificio de Ravignani 2360, en Palermo, pero no ingresó a su departamento, donde estaba Torres. Y ello permite deducir que pudo haber sido abordada por el acusado, que la habría llevado a otro lugar del inmueble.

Torres confirmó que ese lunes llegó a las 8.45 al edificio y se retiró poco antes de las 13 para ir a trabajar a otra casa en el barrio de Belgrano.

Asimismo, ratificó que el hermanastro de Angeles -hijo de Sergio Opatowski- no salió del departamento porque estaba enfermo y no había ido a la escuela, sino que "estaba durmiendo en su cuarto".

La confirmación de Torres, que se produjo a lo largo de un exhaustivo interrogatorio, parece despejar una de las hipótesis de autoría alternativa al crimen de Angeles, que en el marco de la investigación surgió como parte de la estrategia de defensa del único imputado.

La mujer contó que golpeó la puerta, abrió, vio al chico en su cama, lo saludó, volvió a cerrar la puerta y se dedicó a sus quehaceres.

A lo largo de toda la mañana, en la que además cocinó "fideos y tortilla", no salió de la habitación y cuando se retiró tras concluir con su labor "seguía durmiendo", amplió.

También relató que habitualmente Angeles volvía de gimnasia a su casa entre las 9 y las 9.30, "se daba un baño, desayunaba, preparaba la comida de sus gatitos y se preparaba para ir al colegio", pero justamente no lo hizo ese día.

Sobre Mangeri, la mujer dijo que solía verlo cuando llegaba a trabajar, pero contó que ese lunes no lo vio y que la puerta de entrada del edificio estaba cerrada. Torres indicó además que mantenía una "relación distante con Mangeri" y no tenía "ningún concepto de él".

La mucama contó que el lunes 10 alrededor de las 22 recibió un llamado de la madre de Angeles, María Elena "Jimena" Arduriz.

"Me llamaron para contarme esta desgracia. Me llamó Jimena para ver si sabía algo de 'Mumi' y le dije que" a la mañana "no había llegado. El martes me llamaron para contarme lo sucedido", dijo.

El defensor de Mangeri, Adrián Tenca, buscó demostrar contradicciones en el relato de la mucama, con tal grado de puntillosidad de detalle que llegó a pedir precisiones sobre qué tipo de fideos había cocinado y con qué salsa. También interrogó sobre por qué Torres cambió de colectivo en el trayecto hacia la casa de los Rawson.

Luego fue el turno de la administradora del edificio, Lidia Berrojaldis, quien interrogada por los fiscales Sandro Abraldes y Fernando Fiszer sostuvo que Mangeri recolectaba diariamente los residuos piso por piso y los colocaba "en una bolsa grande".

Cuando la fiscalía le preguntó cómo se proveía Mangeri de esas bolsas, explicó que él mismo las iba a buscar a un comercio cercano y pasaba el gasto al consorcio.

Reveló además que "el lunes (Mangeri) llamó a la oficina al mediodía y dijo que ya había hecho la limpieza de la mañana, pero que no se sentía bien. Que había estado pintando y quizá el olor a pintura lo había hecho descomponer. Le dijimos que fuera al médico".

Añadió que al día siguiente "llamó de nuevo y dijo que no había podido ir al médico", y le contó: "'no saben lo que pasó con Angeles, no aparece'".

Aseveró que tras enterarse por TV de la muerte de Angeles llamó a Mangeri para ver cómo estaba y dijo que la atendió la mujer del portero, quien le comentó que estaban "destrozados" y que "no iba a poder retirar la basura".

Berrojaldis añadió que el jueves volvió a llamar y Mangeri le dijo que "había mucho lío" en el edificio y que ello afectaba a su señora, por lo que iba a "irse a lo de un amigo". También recordó que en esos días la policía llamaba a la administración para saber del portero, quien debía ir a declarar a la fiscalía.

El cadáver de Angeles fue encontrado el 11 de junio de 2013 en una planta recicladora de residuos de José León Suárez, en el interior de una bolsa de consorcio de grandes dimensiones.