El financista tenía deudas

Hugo Díaz fue visto por última vez el lunes pasado en el microcentro.
Sábado 14 de marzo de 2015

La Justicia y la policía buscan desde el último lunes al empresario Hugo Díaz, dueño de compañías de servicios de ambulancia y financista en el microcentro porteño, sobre cuyo paradero nada se sabe después de que dejó estacionado su automóvil y jamás llegó a su oficina.

Díaz llegó el lunes por la mañana al estacionamiento situado en la intersección de Lavalle y Florida, donde dejó su vehículo. Ese garaje está situado a unos pocos metros de la oficina del desaparecido, en Florida entre Lavalle y Corrientes, donde funcionaba una financiera a la cual tenía previsto llegar el hombre.

El empresario es titular de la empresa de ambulancias May Day, pero según se desprende de la investigación tenía también una actividad paralela en una suerte de "cueva" financiera en el microcentro porteño, en sociedad con otras personas.

La desaparición de Díaz fue denunciada por su ex esposa Natalia Puccar, el lunes a las 23, después de que el empresario -quien convivía con la mujer pese a que ya no eran pareja- no regresara al hogar.

LA CASA DEL FINANCISTA FUE BALEADA ANTES DE DESAPARECER
Dos semanas atrás la casa en la que viven, en la ciudad bonaerense de Lanús, fue baleada por desconocidos, en un episodio que investiga la Justicia provincial, aún sin resultados positivos.

TENÍA DEUDAS

Los problemas económicos estarían relacionados con importantes inversiones inmobiliarias", agregó la fuente consultada. Las deudas de negocios es una de las hipótesis de trabajo de los detectives de la Policía Federal. Pero no es la única. Otra pista surgió del mundo de la noche porteña. Según las fuentes consultadas, Díaz era un habitué de la discoteca Esperanto, en Palermo, donde tiempo atrás conoció a una joven que estaba de novia con un presunto barra del club Lanús.


LA PISTA DEL CELULAR

Se conoció que el teléfono Nextel de Díaz fue activado el martes, es decir al otro día de su desaparición, para chequear los mensajes de voz que había recibido. Esa activación duró apenas unos minutos y el movimiento consistió en la consulta de los mensajes previa introducción de la clave de seguridad, que sólo conoce el titular de la línea.

Sobre este punto los investigadores intentaban determinar si esa activación fue realizada por el propio Díaz o por alguien que tal vez conocía la contraseña del buscado. Además, según surgió de la investigación, el financista tenía al menos otros dos teléfonos a su nombre, los cuales fueron intervenidos en las últimas horas por la Justicia para determinar si también fueron activados tras su desaparición y los contactos que mantuvo en los últimos días.

Se esperaban los informes de los teléfonos y el análisis de las cámaras de seguridad de la zona donde Díaz dejo su auto estacionado antes de su desaparición.


SUS SUPUESTOS VÍNCULOS CON LA BARRA DE BOCA
La novia del empresario y financista Hugo Díaz relató ante el juez de instrucción penal Manuel De Campos que Díaz "tenía relación" con la barra del equipo de la Ribera y "realizaba operaciones económicas" por su cuenta que incluirían a esos hinchas, Díaz estaba separado de su mujer, Natalia Puccar, pero convivían en una casa en la ciudad bonaerense de Lanús, que fue baleada dos semanas atrás. Pese a esa convivencia Díaz tenía una relación sentimental con otra mujer, "Ana", quien formuló la declaración que lo vincula con la barra brava de Boca


DIAZ SE SUMA A LOS CASOS STEFANINI Y BENEDICT
Hugo Díaz es el segundo financista cuyo paradero se desconoce en los últimos tiempos, ya que aún se busca a Damián Stefanini, quien el pasado 17 de octubre salió de su casa del partido bonaerense de San Fernando y nunca regresó. En ese caso, el Gobierno bonaerense dispuso el pago de una recompensa de 150 mil pesos por "información fehaciente", que permita esclarecer la desaparición del financista. Stefanini salió de su casa donde vivía con su mujer y su beba y según determinaron los investigadores recorrió la zona del Tigre y luego su vehículo llegó hasta la zona del partido de Vicente López, donde fue estacionado a metros de la casa de su contador.

A pesar de esa confirmación sobre el movimiento de su coche, los agentes que buscan a Stefanini no pudieron hasta ahora determinar si fue él quien manejó el coche hasta allí o si lo dejó otra persona. Por el caso, la Policía Bonaerense realizó una serie de allanamientos en la zona del partido de San Martín y San Isidro, donde se suponía podría haber estado secuestrado el hombre, aunque no se hallaron datos que puedan abonar esa teoría de la privación de la libertad.

En el medio de estos dos episodios se produjo la muerte de otro hombre del mundo financiero, Mariano Benedit, de 31 años, quien en diciembre pasado apareció muerto de un balazo en la Costanera Sur de esta capital, en un hecho de extraños ribetes, pero que según la investigación se habría tratado de un suicidio.