"Una sociedad corrupta apesta"

El máximo pontífice realizóuno de sus discursos más duros en Scampia, un barrio Nápoles directamente relacionado con la Camorra.
Sábado 21 de marzo de 2015
"Cuánta corrupción hay en el mundo. (...) La corrupción es sucia y la sociedad corrupta apesta. Un ciudadano que deja que le invada la corrupción no es cristiano, ¡apesta!", ha afirmado el papa Francisco en uno de sus discursos más duros. El Pontífice argentino ha realizado estas declaraciones durante un discurso en Scampía, uno de los barrios de la periferia norte de Nápoles que tradicionalmente ha estado vinculado a la mafia local, la Camorra.

"Espero que tengan el coraje de ir hacia delante con alegría, de portar hacia delante la esperanza, de ir por el camino del bien y no por la del mal. (...) De ir hacia delante limpiando la propia alma, el alma de la ciudad y de la sociedad para que no exista ese olor putrefacto que tiene la corrupción", ha subrayado con firmeza el Pontífice ante miles de napolitanos.

EL PROBLEMA DEL PARO JUVENIL

Rodeado de decenas de niños que han coreado su nombre y han interrumpido su discurso en varias ocasiones, Jorge Bergoglio ha descrito Nápoles como una ciudad en la que "se ha intentado crear una 'tierra de nadie', un territorio en manos de la llamada microviolencia", ha destacado de la localidad su "larga historia, atravesada por desafíos complejos y dramáticos" y ha reconocido que el día a día está lleno de dificultades y de "duras pruebas".

El máximo representante de la Iglesia católica ha insistido en la importancia de que estos fieles mantengan la esperanza para no permitir que "quien voluntariamente" tome "el camino del mal robe un pedazo de esperanza a sí mismo y a los demás". Francisco también se ha referido a la problemática del desempleo juvenil precisamente en un barrio como Scampía en el que existe una tasa de paro del 57%. "La falta de empleo para los jóvenes es una señal de que existe un fallo grave en el sistema. Que haya un 40% de jóvenes menores de 25 años que no tengan trabajo es grave", ha comentado.

EL RIESGO DE LA ESCLAVITUD

"Cuando no se gana para poder llevar el pan a casa, se pierde la dignidad. La falta de empleo roba la dignidad. En estos casos, la persona corre el riesgo de ceder a la esclavitud, a la explotación. Esto no es humano, no es cristiano", ha proseguido para hacer un llamamiento a los gobiernos para que asuman su responsabilidad y contribuyan a cambiar el sistema para crear empleo.

El Papa ha insistido en la importancia de impartir una buena educación para formar, así, a jóvenes y enseñarles a que sigan el camino del bien y se alejen de las prácticas delictivas. "La educación es el camino justo porque previene y ayuda a ir hacia adelante", ha señalado.

El barrio de Scampía ha sido la segunda parada del viaje que ha emprendido el papa Francisco hoy a la región sureña de Campania. La visita papal ha en el santuario de Pompeya, donde ha permanecido unos 35 minutos.