Caso Ángeles: testigos vuelven a complicar a Mangeri

Miércoles 25 de marzo de 2015
El hermano mayor de Ángeles Rawson declaró como testigo en el juicio oral por el crimen de la adolescente y dijo que escuchó al imputado Jorge Mangeri "muy nervioso" cuando le pidieron en la Fiscalía que exhibiera las heridas en su cuerpo y, de esta manera, complicó más la situación procesal de portero.

Se trata de Jerónimo Arellano Villafañe, hermano por parte de madre de Ángeles, quien este miércoles declaró en calidad de testigo ante el Tribunal Oral Criminal 9.

Villafañe dijo que cuando él declaró en la Fiscalía de Instrucción 35 porteña, ante la fiscal Paula Asaro, reconoció la voz de Mangeri que era interrogado en una oficina contigua a la que estaba éå.

"Son oficinas con paredes de durlock y se escuchaba con bastante claridad. Escuché la voz de Mangeri con un tono de voz muy nervioso, negándose a mostrar unas heridas que supuestamente le habían hecho", indicó.

También recordó que también escuchó cuando la fiscal le preguntaba (a Mangeri) "¿por qué no?".

Afirmó que cuando salió la fiscal de la oficina donde estaba Mangeri entró una persona que sería un médico y que escuchó cuando decía: "Las heridas eran de más tiempo del que él decía".

Mencionó que en esa oportunidad vio a su madre, Jimena Arduriz, sentada junto a Diana Saettone, la esposa de Mangeri, en un banco de la fiscalía.

"La llamé a mi mamá que estaba con Diana (Saettone). Le dije que no se pegara mucho porque Jorge (Mangeri) estaba hasta las manos", dijo.

Ante la pregunta del fiscal Fernando Fiszer acerca de por qué asu juicio el portero "estaba hasta las manos", el hermano mayor de Ángeles respondió: "Por cómo se puso él y cuando escuché al médico que no concordaban el tiempo de las lesiones".

Villafañe recordó que aquella jornada en la Fiscalía declaró primero declaró su hermano Juan Cruz, después su madre y él fue el último.

Indicó que cada una de las declaraciones tardaron "entre tres y cuatro horas".

Al concluir su declaración este miércoles ante el tribunal, se abrazó y lloró con su madre en un pasillo.

En esos momentos, pasó junto a ellos la mujer de Mangeri quien con un tono irónico le dijo: "Muy bien 10, felicitado".