Rechazaron la remoción del juez acusado de liberar reincidentes

El jury de Enjuiciamiento desestimó el pedido de remoción. La votación terminó igualada en tres votos, cuando se necesitaban cinco votos afirmativos.
Martes 31 de marzo de 2015

El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados de la Nación dispuso hoy la continuidad de Axel López como juez de ejecución penal, al rechazar la acusación en su contra por presunto mal desempeño por no profundizar su decisión de otorgarle la libertad a un hombre que cuando salió de la cárcel mató en Chaco a Tatiana Kolodziey, de 33 años.

La decisión del Jurado fue de tres votos por destituir a López y tres por rechazar la acusación, mientras la ley fija que se requieren cinco votos para apartar a un magistrado de su cargo.

Tras la lectura del veredicto, familiares de Kolodziey y de otras víctimas de la inseguridad y de la ONG "Madres del dolor" repudiaron la decisión de los jurados.

"Impunidad, impunidad", cantaban en la sala de audiencias; "burros", "corruptos", "López ahora tiene carnet para seguir matando", les gritaron a los jurados cuando se retiraban.

Viviam Perrone, una de las referentes de "Madres del Dolor", contó que el padre de Kolodziey le dijo que "estaba cargando el arma para venir a matar a Axel López".

"Hablé con el padre de Tatiana, me dijo que estaba cargando el arma para venir a matar a Axel López", contó Perrone, quien dijo que persuadieron al hombre para que no tomara una actitud extrema, y menos de esas características.

Entre los presentes estaba Guillermo Bargna, el padre de Soledad, de 19 años, quien fue violada y asesinada por un hombre que estaba en libertad por una decisión de López, quien fue denunciado por este hecho, pero el Consejo de la Magistratura rechazó esta acusación.

Los votos que rechazaron la acusación contra López fueron los de los jueces Mario Reynaldi y Beatriz Fontana y del diputado del Frente para la Victoria Rodolfo Urtubey, mientras que por destituir al magistrado votaron el senador del Frente Cívico y Social Oscar Castillo, el diputado de la UCR Diego Mestre y la abogada Cristina Peleteiro.

López fue defendido por el ex juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Raúl Zaffaroni, quien no estuvo presente en la lectura del fallo del Jurado.

El juez de Ejecución Penal fue enviado a juicio político por cinco hechos de presunto mal desempeño por no profundizar su decisión de otorgarle la libertad condicional a Ernesto Cabeza, condenado a 24 años de prisión por cuatro violaciones, y que al recuperar su libertad intentó abusar y mató a Kolodziey.

El debate del Jury pasó por los alcances de los informes del Servicio Penitenciario Federal, que concluyó que Cabeza estaba en condiciones de obtener la libertad condicional, y del médico forense Ramiro Isla, quien concluyó que existía posibilidad de reincidencia.

"No advierto que la inclusión del condenado Cabeza al régimen de libertad condicional haya sido arbitraria, ni tomada con liviandad por el juez López, tal como la descalificó la acusación", sostuvo el juez Reynaldi.

El Jurado destacó que el médico Isla "aceptó que no era posible predecir científicamente la conducta futura del condenado" y que su opinión "no resulta suficiente para descalificar los informes de los profesionales penitenciarios".

Para Reynaldi "el problema no es judicial", y citó los crímenes de Ángeles Rawson, Melina Romero, Lola Chomnalez y Daiana García y dijo que en ninguno "tuvo intervención el Juez Axel López y sin embargo ocurrieron".

El voto conjunto de los jurados que se inclinaron por destituir a López señalaron que el juez actuó de manera "irresponsable" y que el informe del médico alertando sobre una posible reincidencia de Cabeza ameritaba ampliar los estudios antes de resolver la libertad condicional.

"Queda claro que existían palmariamente serias y fundadas advertencias en el legajo que constituían una verdadera alarma imposible de soslayar respecto de la situación personal del condenado Cabeza", explicaron.

Para estos jurados los informes del SPF tampoco eran concluyentes porque Cabeza no pasó la primera fase de un programa específico para condenados por delitos de agresión sexual.

"Entendemos que ningún magistrado que honre su investidura puede actuar de manera tan irresponsable frente a un caso que, por el contrario, implicaba una atención comprometida y de extremada prudencia", concluyeron.