Señales para detectar a un posible suicida

Sábado 4 de abril de 2015
El suicidio es un acto autodestructivo extremo porque en él se pierde la vida y de eso no se retorna. Es el síntoma más grave de los cuadros depresivos severos y melancólicos, sin dejar de lado la psicosis y la angustia. El yo está colapsado, hay una enorme disminución de la autoestima y múltiples autorreproches.

Estos sujetos incorporaron y construyeron internamente, a lo largo de su vida, un personaje cruel y sádico quien le reprocha todo el tiempo lo mal que hizo las cosas, que lo humilla, denigra y culpabiliza por no haber cumplido con los deseos y exigencias de sus mayores. (Medio ambiente muy exigente con él niño).

Cuando éste sentimiento culposo se torna insoportable aparece la idea de aniquilarse para conseguir alivio, el yo sé disocia y en su fantasía mágica y omnipotente, pasa al acto suicida creyendo que al matarse se está vengando de esos perseguidores internos; puede querer también renacer a una nueva vida, o irse con la persona amada (en caso de fallecimiento de un ser querido), Grave error, pero él no lo sabe. El yo del suicida es enloquecedor pues siente por un lado haber dañado a su objeto amado, sufrió desamparo infantil, posee aspectos agresivos frágiles y masoquistas.

Su autoestima es muy baja, su yo frágil para sostener sus impulsos agresivos. Los actos suicidas no son repentinos, impredecibles o momentáneos. EL PLAN SUICIDA ha sido gradualmente calculado en la fantasía con todos los detalles como acción preliminar. En la base de su personalidad hay crisis, depresiones previas, ambivalencia y múltiples determinantes.

SEÑALES A TENER EN CUENTA

Depresiones a repetición, falta de sueño, apatía, dificultad para sostener un trabajo, estudio, dificultades en conectarse con la realidad, ansiedad intensa, rabia, hostilidad, deseos de venganza, pérdida de contacto con la realidad,

no tolera la presión de sus sentimientos debido a la tensión interna, rupturas amorosas (ser dejado), divorcio, viudez, muertes significativas, situaciones de crisis a repetición. El alcoholismo, las drogas y el bullying son situaciones que también precipitan las fantasías de suicidio.

Lic. Elvecia Trigo