Liberan al hombre secuestrado el viernes en Córdoba

Los delincuentes habían pedido un rescate millonario. No se informó si la familia entregó el dinero.
Martes 14 de abril de 2015
Un comerciante de Córdoba que fue secuestrado el viernes pasado en su casa por tres hombres vestidos con chalecos antibala, que simularon ser policías, y por el que exigieron un millonario rescate, fue liberado en las últimas horas sano y salvo, aunque no se informó si finalmente fue pagado el dinero exigido.

Según se pudo saber, la víctima fue liberada alrededor de las 19.30 de ayer a pocas cuadras de su casa hasta donde llegó caminando.

El fiscal Gustavo Vidal Lascano, titular de la Fiscalía Federal N° 2, de Córdoba, que lleva adelante la causa caratulada como "secuestro extorsivo", confirmó anoche la liberación del comerciante Carlos Alberto Córdoba, de 73 años, pero no dio mayores detalles.

Lascano explicó que el comerciante, que estuvo secuestrado unas 70 horas, fue sometido tras su liberación a distintos estudios médicos forenses, y que en las próximas horas le tomará declaración.
Los captores, según los voceros, pidieron un rescate de 100.000 dólares pero luego, ante la restricción de billetes de la moneda estadounidense, dijeron que pretendían 1.400.000 pesos, y dieron hasta ayer como plazo de pago.

El viernes a última hora, el comerciante, dueño de un rotisería, fue secuestrado de su casa ubicada en la esquina de Abarca y Velazco, entre Circunvalación y Camino a Interfábricas, en el barrio José Ignacio Díaz, al sudeste de la ciudad de Córdoba.

Hasta allí llegaron tres hombres vestidos con uniformes y chalecos antibalas similares a los usados por la policía local, quienes simularon un operativo antidrogas y se lo llevaron.

La víctima es padre de Daniel Córdoba, un joven que estaría involucrado en un tema de drogas registrado en Córdoba en 2013 que derivó en el descabezamiento de la cúpula de la policía antinarcóticos.

Según las fuentes, el hombre era informante de la fuerza de seguridad.

En la última llamada del domingo, los secuestradores se comunicaron con el hijo del comerciante y tras señalarle "¿te acordás de Traslasierra?", como se denominó el hecho de 2013, le dijeron "traé la plata".