Memphis La Blusera, una metamorfosis de blues local

Una vez más, la banda nacional demostró que a base de talento se sigue en la ruta. Relato de una jornada nostálgica.
Viernes 17 de abril de 2015

Memphis La Blusera volvió con todo. Eso es lo que quedó demostrado en su show en La Trastienda cuando El Ruso Beiserman y sus compañeros de ruta salieron a escena en la presentación de “Siempre”, su último álbum.

En esta nueva etapa de la agrupación blusera, El Ruso está acompañado de Martin Luka, (nueva voz), Gustavo Villegas (piano), Giuseppe Puopolo (saxo), Jorge Fiasche (guitarra) y Matías Pennisi (batería). Sumado a ellos, una increíble sesión de vientos que incluye a Miguel Angel Tallarita y Christian Diaz en trompeta, Pablo Fortuna en saxo y Martin Laurino en trombón.




El regreso de Memphis, con un nuevo disco bajo el brazo, se gestó en 2014 con la idea de volver a grabar en estudio. Se eligió hacerlo en "El Cuzco", con la manos técnicas de Fabián Signori. El intenso trabajo quedó reflejado en “Siempre”, un gran disco que pone a bailar a cualquiera.

A lo largo de la noche, el primer tramo fue dedicado a dar a conocer las nuevas canciones de Memphis como “A veces dices que sí”, “Maldita realidad”, “Metamorfosis”, “Ni un minuto más” (a mi parecer, la mejor canción del nuevo disco, que data de la época de Beiserman junto a Viejos Lobos), “Sr. Boticario”, “Loco por tu amor”. Muy bien recibidas por el público de La Trastienda que no dejó de corear el clásico “vamos La Bluse, La Bluse”.




Después, fue turno de los grandes clásicos que nunca pueden faltar: “La Bifurcada”, “Lo mismo boogie”, “Montón de nada”, “La flor más bella”, “Moscato, pizza y fainá”. En el recuerdo, la nostalgia de saber que en esta gran banda surgieron músicos como Adrián Otero y Emilio Villanueva. Sobre el escenario, el incansable Ruso que trae un gran equipo consigo: las manos máginas de Villegas en su piano, los impecables solos de Fiasche en guitarras, el increíble saxo de Puopolo, el gran aporte de Tito Pennisi en batería y el desfachatado Luka que se pone en el arduo trabajo de endulzar con su voz ronca, como lo hacía antes Otero.




Juntos, hacen que Memphis suene tan bien como el primer día. La Blusera demuestra que la metamorfosis que sufrió en su formación, renovó los aires de blues de la banda.

Por Claudia Seta