Pese a pedidos, la Corte no se meterá en el caso Nisman

Durante la manifestación frente a Tribunales, Sara Garfunkel, madre del fiscal, entregó un petitorio para que articularan los medios necesarios para evitar la desestimación de la denuncia.
Martes 21 de abril de 2015
La Corte Suprema decidió que rechazará los pedidos de audiencia o de resolver planteos para evitar el archivo de la denuncia que hizo el fallecido fiscal Alberto Nisman contra el Gobierno por presunto encubrimiento de Irán en el atentado a la AMIA.

Según supo NA, los ministros del máximo tribunal no quieren inmiscuirse en el caso Nisman.

Fuentes de la Corte dejaron trascender esa decisión luego de que este lunes la madre del fallecido fiscal, Sara Garfunkel, encabezara una marcha para evitar el archivo de la denuncia que hizo su hijo contra el Gobierno.

Durante la manifestación frente a Tribunales, Garfunkel entregó un petitorio para que la Corte Suprema articulara los medios necesarios para evitar la desestimación de la denuncia del extitular de la Unidad AMIA.

Casualmente, casi en simultáneo, el fiscal ante la Cámara Federal de Casación Penal, Javier De Luca, confirmó la desestimación de la denuncia, que ya había sido rechazada en las dos instancias judiciales previas.

Garfunkel, que es querellante en la causa por la muerte de su hijo pero ajena a la de AMIA, entregó el petitorio en mesa de entradas de la Corte y el Tribunal insistió en que evitará hacer lugar a un pedido de audiencia, así como también se negará a las solicitudes de distintos dirigentes de la oposición también con motivo de la muerte de Nisman.

La decisión de la Corte busca evitar cierta intromisión en la causa y porque la investigación aún está en curso, pudo saber NA.

Si bien a pocos días del hallazgo sin vida de Nisman el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, recibió a la jueza federal de San Isidro y expareja del fiscal, Sandra Arroyo Salgado, fuentes del Alto Tribunal informaron que fue por otros motivos.

En ese sentido, se explicó que el objetivo era acelerar la entrega del cadáver de Nisman, que estaba en poder del Cuerpo Médico Forense, y para hacer gestiones ante un pedido de la jueza por un integrante de la Defensoría General de la Nación, para ser parte de la querella que ella encabeza.