Primera pericia abona la hipótesis de un suicidio

Peritaje criminalístico sostiene que la puerta del baño estaba cerrada y que no había sangre en la canilla del baño.
Viernes 24 de abril de 2015
El primer reporte del peritaje criminalístico realizado en el departamento en el que vivía Alberto Nisman indicaría que la puerta del baño en el que apareció el cadáver estaba cerrada en el momento en el que se produjo el disparo.

Así lo informaron a DyN fuentes de la fiscalía, que indicaron que las mediciones realizadas en el baño y el análisis de las manchas de sangre arrojaron esa conclusión, que todavía es “provisional” y necesita de confirmaciones posteriores.

Los peritos que trabajaron ayer durante más de cinco horas en la vivienda que habitaba Nisman detectaron una mancha en la puerta de acceso al baño que, según la primera apreciación, sólo podría haberse producido si estaba cerrada.


Además, la utilización de Luninol, un reactivo químico que detecta manchas imperceptibles para la vista humana, determinó que las improntas de la canilla del lavatorio del baño “no son hemáticas”, es decir que no se trataría de sangre.

Esas manchas en la canilla, según el informe de los peritos de la querellante, Sandra Arroyo Salgado, son de sangre y fueron limpiadas adrede por alguien que pudo haber estado en el baño cuando ocurrió la muerte de Nisman.

En el peritaje de la víspera intervinieron peritos de todas las partes y especialistas de la División Homicidios de la Policía Federal