Torre Eiffel, cerrada

Por la invasión de "carteristas", dijeron sus empleados.
Viernes 22 de mayo de 2015
Los “pungas” no sólo son un mal que sufren en los argentinos. En Francia, la Torre Eiffel se mantuvo cerrada este viernes por una protesta de empleados que decidieron no trabajar debido al aumento de robos en el monumento emblemático de París.

La "mayoría" de los empleados decidieron ejercer su derecho a dejar de trabajar ante el "recrudecimiento" de la actividad de los carteristas en el monumento y de "varias agresiones y amenazas", indicó un comunicado.

La administración de la Torre Eiffel confirmó esa situación y lamentó "que los visitantes ya presentes en la explanada hayan sido penalizados".

El derecho laboral francés permite a los asalariados dejar de trabajar si consideran que existe un "peligro grave" para su vida o su salud.

Los carteristas suben a la torre "en bandas de 4 ó 5 personas", pero "a veces llegan hasta 30" y suele ocurrir que "se peleen entre ellos", indicó a la AFP una de los empleadas, agregando que ha habido "agresiones verbales y amenazas", cuando el personal de recepción o de seguridad trata de expulsarlos del monumento.

Otro asalariado contó que fue amenazado por un carterista: "Me dijo: '¿por qué no nos dejas trabajar? Te hemos visto cuando sales de tu trabajo y si sigues así tendrás problemas'".

Los empleados reclaman "garantías formales por parte de la dirección de que van a tomarse medidas eficaces para poner fin a ese azote de que son víctimas diariamente numerosos turistas".

Por su parte, la dirección indicó que lleva a cabo "una cooperación activa con la prefectura de policía para reforzar las medidas destinadas a garantizar la seguridad del personal y del público".

En esas condiciones, la reapertura de la Torre Eiffel, el monumento de entrada pagada más visitado del mundo, está supeditada al resultado de las discusiones en curso entre el personal y la dirección.

No es la primera vez que los empleados de un gran monumento parisino se movilizan contra la presencia de carteristas. En 2013, el museo del Louvre fue afectado por una huelga de los asalariados, exasperados por la omnipresencia de carteristas en el salón de recepción.