Orgasmos la hacían gritar “como loca”: terminó detenida

Domingo 7 de junio de 2015
Una joven habitante del barrio de Small Heath en Birmingham (Inglaterra), guardó prisión por dos semanas, tras una queja que sus vecinos plantearon en su contra por el ruido que esta hacía cuando mantenía relaciones sexuales.

Los vecinos de Gemma Wale, de 23 años, la describían como "la vecina del infierno" por el escándalo que hacía cuando tenía sexo. Según dijeron habitantes del barrio, el ruido era tan insoportable que no les quedó otra que presentar la queja a las autoridades.

Un juzgado escuchó el testimonio de los vecinos. Uno de estos señaló que a las 05:00 del 29 de enero Gemma "empezó a gritar tan alto que nos despertó. Los gritos se prolongaron durante 10 minutos". Otro dijo que la situación era "realmente ruidosa (...). Es difícil encontrar, incluso, la palabra para describirlo".

"(Wale) tiene un niño y una niña pequeña (...). Es una absoluta vecina del infierno. No quiero volver a verla nunca más", dijo por su parte otra vecina indignada por la curiosa situación.

La implicada no acudió al juzgado, por lo que la juez encargada del caso tuvo en cuenta "su falta de remordimiento por su comportamiento". Por esta situación la condenó a dos semanas de cárcel, sentencia que ya cumplió.