Santa Fe define su futuro político

En un escenario cargado de incertidumbre, Miguel Lifschitz, por el socialismo; Miguel Del Sel, por el Pro; y Omar Perotti, por el kirchnerismo, se disputarán la gobernación de uno de los distritos más importantes del país.
Sábado 13 de junio de 2015



Incertidumbre es la sensación que por estas horas acompaña a los 2.573.431 de votantes santafecinos que mañana definirán en su provincia los cargos de gobernador, 19 senadores, 50 diputados y 43 intendentes.

Porque en Santa Fe, el cuarto distrito en cantidad de votantes del país y que representa el 8,6% del padrón nacional, los sondeos electorales fluctúan desde las PASO de abril entre: el socialismo, que como cabeza del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), buscará con el exintendente de Rosario, Miguel Lifschitz, retener la gobernación por tercer mandato consecutivo, luego de las administraciones de Hermes Binner y el actual gobernador Antonio Bonfatti, y tras la apretada derrota que sufrió en las PASO, cuando el Pro se impuso por apenas 3 mil votos, resultado que fue leído como un “empate técnico”; Unión Pro, que con Miguel Del Sel (apoyado por el precandidato presidencial Mauricio Macri) aspirará a su primera victoria fuera de la Capital Federal; y el kirchnerismo, que con Omar Perotti (intendente de Rafaela) llega en tercer lugar, intentará recuperar la provincia que desde hace casi una década le resulta esquiva.

Desde más abajo competirán Oscar “Cachi” Martínez, por el massista Frente Renovador; y Octavio Crivario, del Frente de Izquierda, quien sumó 39.040 sufragios en abril y logró superar el piso del 1,5 por ciento.

Así las cosas, todo parece indicar que la elección se dirimirá entre el FPCyS -la alianza entre radicales, socialistas, el GEN, la Coalición Cívica y la Democracia Progresista- y el Pro, con los efectos que ello pueda llegar a tener en la escala nacional. Resta saber si Del Sel repetirá el resultado de las PASO; si las denuncias en su contra (como las acusaciones por misoginia o las deudas en las tasas por sus campos) influyeron en la intención del electorado; o si absorberá algunos de los votos que apoyaron al radical Mario Barletta en la interna que ganó el socialista Lifschitz.

También, habrá que ver cómo se desarrollará el clima electoral en Santa Fe, que en las primarias no estuvo exento de polémica debido al faltante de 807 mesas en el escrutinio provisorio, pese a que las autoridades habían anunciado la finalización del conteo, lo que generó cuestionamientos de la oposición por las “irregularidades del trámite electoral”.

Las dudas se disiparán cerca de las 22 de mañana, cuando se arrojen los primeros resultados y aparezcan los rostros felices de algunos y las caras largas de otros.