Pacho 0' Donnell recordó los 60 años del bombardeo a la Plaza de Mayo

El historiador y escritor recreó junto a Maxi Montenegro en Radio Latina 101.1 el fallido intento de golpe contra Perón, en 1955.
Martes 16 de junio de 2015
Unos 60 años atrás, la Plaza de Mayo se convertía en escenario de un cruento bombardeo aéreo que dejó 600 muertos y dos mil heridos, y que fue perpetrado por oficiales de la Marina y la Aeronáutica, quienes, en un intento de asesinar al entones presidente Juan Domingo Perón, descargaron 14 toneladas de explosivos sobre el centro de Buenos Aires.

Para recordar el hecho, el periodista Maxi Montenegro entrevistó a Pacho 0' Donnell, historiador y escritor, en Radio Latina 101.1

“Fue un bombardeo planeado, como un golpe de estado. Fue una especie de prólogo a lo que sucedería el 16 de septiembre que fue la caída de Perón”, contó. “El objetivo era matar a Perón, pero no se pudo concretar porque el Ejército no salió”, prosiguió.

O' Doneell remarcó que “el conflicto de Perón con la Iglesia hizo que la oposición se agrupara (su símbolo era una V con un Cristo abajo que se significaba Cristo Vence) y tuviera el éxito que tuvo”.

Y relató que también “hubo mucha gente que acudió a la plaza en defensa de Perón”. De hecho, grupos organizados quemaron varias iglesias en apoyo al General.

El bombardeo culmina pasadas las 17, y gracias a la intervención de las tropas del Ejército, leales al gobierno, la intentona fracasa. Los aviadores huyen al Uruguay a bordo de las aeronaves que pertenecían al Estado argentino y allí son recibidos como asilados políticos por el presidente Luis Batlle. En la noche, Perón habla por cadena nacional y con un discurso conciliador instruyó la formación de consejos de guerra para los oficiales sediciosos. La furia de las masas se hacía sentir y la Catedral de Buenos Aires y diez iglesias más de la ciudad eran incendiadas.

Durante años, ese episodio fue equiparado por los sectores antiperonistas como algo peor que el ataque artero a la población civil e indefensa. Dos meses después, los principales cabecillas de la rebelión fueron condenados, pero el peronismo no logró sofocar el clima insurreccional al interior de las Fuerzas Armadas y Perón sería derrocado el 16 de septiembre de 1955.

La autodenominada "Revolución Libertadora" asumiría el control del país e instauraría una férrea política represiva contra el peronismo, que sería proscripto, y contra la clase trabajadora. El recuerdo de aquella masacre dejó una huella profunda en el pueblo peronista, y es probable que los hijos de las víctimas de ese bombardeo hayan apoyado el accionar de las organizaciones armadas que surgieron al calor de 18 años de proscripción.