Autos: por cambio impositivo, algunos modelos bajan 25%

Nueva lista de precios tras la modificación dispuesta el pasado viernes.
Martes 7 de julio de 2015
Las automotrices vivieron la semana pasada días de suma tensión a la espera de los cambios en los Impuestos Internos que dispondría el Gobierno. Un punto porcentual más, un punto porcentual menos, era clave para definir la suerte de un modelo. La promesa oficial era de dar a conocer el nuevo esquema tributario el 1 de julio (la norma vigente vencía el 30 de junio), pero hubo una demora y se conoció recién el viernes pasado. Con los nuevos valores en la mano, los directivos de las diferentes marcas realizaron los cálculos necesarios y en las últimas horas comenzaron a difundir las nuevas listas de precios.

El dato más importante es que varios modelos (especialmente de producción nacional) cuestan hoy hasta un 25% menos que la semana pasada. Esto se debe a que por la actualización del 15% de la base imponible, más la reducción de la alícuota para los 0 km fabricados en el país, la carga impositiva es menor y ese beneficio fue trasladado al precio. Los casos más notorios son los de la Toyota SW4, el Corolla o el Citroën C4 Lounge tope de gama.

Pero las novedades no sólo se limitan a baja de precios. El cambio impositivo permitió que varias compañías pudieran lanzar comercialmente modelos que fueron presentados en el reciente Salón del Automóvil de Buenos Aires, pero sin precio. Por ejemplo, la Honda HR-V y el Ford Focus Titanium producidos localmente y el Renault Duster 4x4 importado.

Con el transcurso de los días, otras marcas definirán su estrategia comercial sobre la base de lo que haga la competencia. Como el Gobierno subió la base imponible un 15%, con vigencia hasta fin de año, también hay expectativa por la política que llevarán las empresas ahora que tienen ese margen para subir los precios sin caer en el tributo. En la última actualización, en enero pasado, algunas empresas subieron los precios en el mismo nivel que se incrementó la base y eso generó malestar en el Gobierno. Ahora, se espera que los ajustes sean más medidos.