Principio de acuerdo en línea 60: reincorporan a despedidos

La firma "accedió a reincorporar a los 47 trabajadores despedidos" y el servicio se restablecería en los próximos días. El conflicto comenzó el 25 de junio.
Sábado 11 de julio de 2015
Los choferes de la línea 60, que mantenían paralizadas las actividades en el marco de un conflicto por el despido de trabajadores, llegaron hoy a un principio de acuerdo con la compañía para la reincorporación de los despedidos aunque sigue el proceso de conciliación obligatoria.

Luego de varias jornadas de tensión y la instalación de una fuerte custodia policial en una de las terminales de la empresa de transporte de pasajeros, el jefe de la Unión Tranviaria Automotor, Roberto Fernández, reveló que se logró "un acuerdo" con la empresa.

En ese sentido, dijo que la firma "accedió a reincorporar a los 47 trabajadores despedidos".

Las reincorporaciones, según el dirigente, se realizarán "inmediatamente y con entera normalidad" en el cumplimiento de las funciones que tenían antes de ser echados.

De todas formas, remarcó, "continua la conciliación obligatoria" dispuesta por el Ministerio de Trabajo en el conflicto.

Los choferes habían denunciado ayer un "nuevo lock out patronal" tras la orden judicial de normalizar la prestación porque aseguraron que intentaron sacar las unidades desde las cabeceras de la línea 60, que une el barrio porteño de Constitución con la ciudad de Tigre, pero directivos de la empresa lo impidieron.

El presidente de la empresa Micro Omnibus Norte SA (Monsa), Marcelo Pasciuto, lamentó ayer que el conflicto llegó a la décimocuarta jornada con paros y sin venta de boletos.

El juez de Garantías 2 de Moreno, Gabriel Castro, llamó el jueves a la empresa Monsa y a los trabajadores a restablecer la frecuencia habitual de circulación de la línea 60 tras constatar en las cabeceras que las unidades podían prestar servicio.

Los choferes dijeron ayer que iban a acatar la orden judicial pero brindando un servicio de emergencia sin cobrar boleto y advirtieron que los inconvenientes iban a continuar porque la empresa se negaba a sacar los colectivos a la calle.

El conflicto entre Monsa y los choferes comenzó el 25 de junio, cuando los trabajadores dejaron de cobrar pasaje en repudio al despido de uno de trabajadores, tras lo cual la compañía echó a otros más.