A casi un mes de iniciado el conflicto, la línea 60 sigue con complicaciones

Está brindando un servicio reducido entre la cabecera del partido bonaerense de Escobar y la plaza Italia porteña, a casi un mes de iniciado el conflicto entre los delegados de los choferes y la empresa.
Martes 21 de julio de 2015
El presidente de la compañía, Marcelo Pasciuto, dijo que "47 unidades" cumplían el trayecto desde la terminal de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz y confirmó que seguían inoperables la de Rincón de Milberg, en Tigre, y la del barrio porteño de Constitución.

Por su parte, el delegado Néstor Marcolín manifestó a esta agencia que los choferes en conflicto evaluaban "la posibilidad de realizar una nueva movilización el jueves o el viernes próximos".

Los conductores obstruyeron en la mañana del jueves último la circulación vehicular en la avenida Corrientes, a la altura de la 9 de Julio, y concretaron luego una marcha a la sede principal del Ministerio de Trabajo de la Nación, en el Bajo porteño.

"Queremos ser convocados y formar parte de la mesa de diálogo después de la conciliación obligatoria tramposa que dictó Trabajo, acordada entre la UTA y la empresa", dijo durante esa jornada el delegado Esteban Simonetta.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció el 11 de julio que se había alcanzado un principio de acuerdo, pero el cuerpo de delegados denunció que no participaron de las negociaciones con la empresa y advirtió que todavía había 53 trabajadores despedidos.

El conflicto, que comenzó el 25 de junio, se agudizó en la noche del 13 de julio cuando efectivos de la Policía Federal desalojaron por orden judicial la cabecera de la línea 60 en Constitución, donde los trabajadores realizaban una asamblea.

En tanto, la jueza federal María Servini de Cubría ordenó prohibir la circulación de todas las unidades de la línea 60 hasta tanto se cumpla una pericia técnica e impidió el ingreso de toda persona al predio de la cabecera de Constitución.

En el marco del conflicto, los choferes insistieron en denunciar un "lock out patronal" y reclamaron la reincorporación del personal despedido, mientras que MONSA apuntó en varias ocasiones contra el cuerpo de delegados por la continuidad del conflicto y lo acusó de querer "estatizar" la línea 60, que transporta por día a unas 250 mil personas.

En ese contexto, la diputada del Frente Renovador Mirta Tundis presentó el miércoles último un proyecto de resolución en el Congreso para pedir que el Ministerio de Trabajo arbitre las medidas necesarias para la resolución del conflicto entre MONSA y los trabajadores de la línea 60.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, había advertido el martes que el Gobierno no intervendrá y aseguró que es la Justicia la que tiene que tomar decisiones para destrabar el conflicto entre los conductores y MONSA.

"Es una situación difícil de salir, sobre la cual la Justicia seguramente va a tomar decisiones, a la cual nosotros simplemente miraremos expectantes", dijo el funcionario al ser consultado sobre el tema.