Gobierno estima que su sucesor tendrá inflación de 14,5%

El proyecto también admite que casi no habrá superávit fiscal primario el año próximo, ya que será de apenas 0,09% del Producto Bruto.
Martes 15 de septiembre de 2015
El ministro de Economía, Axel Kicillof, presentó hoy en la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Presupuesto para 2016, que prevé un crecimiento del 3%, un dólar oficial promedio de $10,60 en el año aunque de $11,20 cuando concluya el período, y una inflación del 14,5%.

El proyecto también admite que casi no habrá superávit fiscal primario el año próximo, ya que será de apenas 0,09% del Producto Bruto según reconoció el funcionario, lo cual hace prever que continuará el desequilibrio de las cuentas públicas tras el pago de deuda.

Kicillof, quien aclaró que con estas estimaciones "no hay intención de condicionar al Gobierno que viene", sostuvo que la iniciativa mantiene los subsidios sociales, al entregar el proyecto a la Comisión de Presupuesto.

El funcionario defendió el nivel de inflación previsto con el argumento de que en el país se asiste a una "desaceleración" de precios.

También sostuvo que el cálculo económico para el año próximo "no presupone un cambio tarifario" y afirmó que "el valor en pesos en subsidios de este año va a ser prácticamente el mismo el año que viene".

El proyecto también estima un superávit comercial de apenas 4.000 millones de dólares, y un crecimiento de los ingresos corrientes del 21% y de los tributarios de 25,2%, mientras promete que los gastos corrientes no subirán más del 16,7%.

La iniciativa prevé que las exportaciones aumentarán en sólo 2.000 millones de dólares, de 59.000 a 61.000 millones, mientras que el precio internacional de la soja se estima en un promedio de U$S 375 la tonelada, cuando ahora ronda los U$S 328.

El ministro hizo un extenso repaso de la situación económica mundial y admitió que el Gobierno había estimado una mejora de la situación internacional para este año, que finalmente "no sucedió".

Otra vez, insistió en señalar que hay una "fuerte caída de los precios" de los commodities "en los mercados internacionales" pero reiteró que esto no impactó a pleno en la economía argentina supuestamente gracias a las "políticas anticíclicas" adoptadas por el Gobierno.

Según Kicillof, esas políticas permitieron que "la economía argentina esté en crecimiento" este año y sea "uno de los pocos países donde la caída del precios internacionales no redundó en una destrucción de los puestos de trabajo".

"Este año estamos presentando un presupuesto donde nuevamente suponemos que la economía mundial no va a seguir en una caída abrupta sino a estabilizarse y mejorar a partir del segundo semestre del año próximo", afirmó.

Y agregó: "No creemos que el año que viene el Estado tenga que hacer un esfuerzo enorme como estamos haciendo este año, para que la crisis internacional no se contagie".

Al justificar las estimaciones presupuestarias respecto del dólar, Kicillof volvió a denunciar a los "consultores pagos" y a los "charlatanes a sueldo", que promueven una devaluación, y les pidió que "no vendan espejitos de colores".

"Después de la debacle que significa una devaluación masiva no queda nada en pie", afirmó el funcionario, quien explicó que "una devaluación del 90%" haría que el producto exportable "le salga tan caro como antes" al comprador, y "en el medio se habrán cerrado las fábricas".

"Lo que yo convido a este Parlamento es a tener una discusión seria, pero no podemos cambiar todas las variables", se atajó el ministro, y criticó las propuestas de "medidas que aseguran el contagio pleno de esa crisis".

También volvió a cuestionar los cálculos de consultoras privadas que difunden los diputados de la oposición.

El ministro subrayó que "hay un consenso generalizado absoluto de que ha habido una muy fuerte desaceleración de los precios" y destacó que incluso "con los números de las privadas" la inflación
"se desaceleró 40 puntos".

"Algunos pedían ajuste fiscal. Las políticas que pedían los privados para desacelerar no han ocurrido porque fue una desaceleración de los precios sin ajuste, sin desempleo sin caída de la actividad, es más, ha sido una desaceleración de los precios con crecimiento de la economía y el empleo", agregó.

Para diferenciarse de Brasil, Kicillof sostuvo que el Presupuesto "no supone ajuste para el año que viene".