Se multiplicó 7,5 veces precio entre el agro y la góndola

Así surge del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora el Departamento de Economías Regionales de la entidad para una canasta de 20 alimentos agropecuarios.
Domingo 27 de septiembre de 2015
La diferencia entre el precio que pagó el consumidor en góndola por mercadería agropecuaria superó en septiembre "en 7,51 veces a lo que recibió el productor en el campo" y la acelga se convirtió en el de "mayor distorsión" en su valor, según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Así surge del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora el Departamento de Economías Regionales de CAME para una canasta de 20 alimentos agropecuarios.

El informe detalló que, de los 20 alimentos agropecuarios que integran la canasta del IPOD, en 16 la brecha aumentó en septiembre, en 3 se redujo, y en uno no corresponde la comparación porque se modificó el producto (se reemplazó la uva de mesa por frutilla).

Según la medición, los productos más afectados por las distorsiones de precios en la cadena fueron la acelga, que alcanzó una brecha de 20,86 veces, seguida por la manzana roja (15,44 veces), el arroz (14,41 veces), limón (12,57 veces), pera (12,12 veces) y naranja (10,72 veces).

"La diferencia entre lo que paga un consumidor por los productos agropecuarios y lo que recibe el productor en el campo sigue siendo excesiva y perjudicando a los dos actores más débiles de la cadena: las familias y las economías regionales", advirtió la entidad. La CAME planteó que "la razón es que en el camino hacia la góndola se combinan diferentes problemáticas".

Entre esas problemáticas, mencionó los "costos excesivos de manipulación e intermediación de productos y oligopolios en la oferta en el eslabón comercial que genera abultados márgenes", y "mercados regionales poco desarrollados y fallas estructurales en el sistema de producción, como los elevados costos de logística y fletes que enfrentan los productores extra-pampeanos".

También objetó la "presión fiscal desmedida con superposición de tasas a nivel municipal, provincial y nacional", y aludió a "un tipo de cambio poco competitivo, devaluación de los principales socios comerciales e incertidumbre macroeconómica", entre otros factores.

En este contexto, la CAME afirmó que "los productores están enfrentando serias dificultades para cumplir con la cadena de pagos, abastecerse de insumos para la próxima campaña y hacerse de capital de trabajo, poniendo en riesgo la actividad económica local y, por tanto, nacional".