¿Te animarías a hacer la dieta del crudivorismo?

Raw Food es una de las dietas que más fuerte está pegando, no solo por ser sencilla, sino también saludable.
Viernes 9 de octubre de 2015
Es un tipo de dieta que nace de la ilusión y el buen comer de tres difusores entusiastas de la comida viva, también conocida como alimentación crudivegana o crudivorismo. Hay que decir que desde que surgió está ganando cada vez más seguidores y se va extendiendo su consumo a nivel mundial.

El principal objetivo de esta dieta de comida cruda es transmitir los beneficios de la alimentación a nivel tanto de salud, así como medioambiental y gastronómico.

Se trata de una dieta muy antigua que promueve el consumo de los alimentos en su estado natural, es decir, crudos, sin haber pasado por ningún proceso ni fuente de calor. Está basada principalmente en frutas, verduras, hortalizas, algas, nueces, semillas, brotes o germinados y todos los productos derivados directamente de estos ingredientes tales como aceites, mantequillas de frutos secos, panes tipo esenio, etc.

Para ello se utilizan procesos naturales tales como la germinación de granos y semillas, la fermentación, la deshidratación mediante la luz solar y otros donde la estructura molecular del alimento no se destruya, preservando así todos sus nutrientes y a la vez activando las propiedades más óptimas escondidas dentro de cada alimento y, lo que es más importante, aprovechando su parte enzimática.

Está demostrado que cuando la comida se calienta a más de 48 grados durante tres minutos o más, se coagulan las proteínas resultando ser más indigestas, el azúcar se carameliza y las fibras naturales se deshacen, apenas alarga su tráfico intestinal, eliminando del 30% al 50% de las vitaminas y minerales que contenía y destruyendo el 100% de sus enzimas. Por lo tanto, comer siempre cocido agota el potencial enzimático de nuestro cuerpo y elimina la energía que necesitamos para mantener y reparar nuestros tejidos, órganos y sistemas.

Raw Food se convierte en una forma de vida que además de fomentar la salud, participa y respeta el ciclo de la naturaleza y el ciclo de cada individuo. De esta manera también fomentamos la idea de recordar quienes somos y regenerar cada día nuestro organismo, tanto desde la vertiente física, como el emocional y el espiritual, todo ello a través de la comida. Sentirse bien y sano es en gran medida, una cuestión de saber elegir lo que comemos. (Fuente: Blasting News).