Volkswagen admite que ocultó un segundo software

Ayuda a calentar más rápido el catalizador de control de emisiones tóxicas para separar más eficientemente las partículas de óxido nitroso (NOx) en moléculas separadas y no dañinas.
Jueves 15 de octubre de 2015

Volkswagen ha desvelado que posee un segundo software en sus modelos diésel de 2016 que podría mejorar los niveles de emisiones tóxicas durante los exámenes ambientales.

Según informaron el miércoles fuentes de este compañía alemana, el software está incorporado en los nuevos modelos que el grupo pensaba vender en Estados Unidos el próximo año.

El software está siendo evaluado ahora por las agencias de EE UU", según admitió una portavoz de la multinacional alemana Volkswagen.
Según Volkswagen, este nuevo software ayuda a calentar más rápido el catalizador de control de emisiones tóxicas para separar más eficientemente las partículas de óxido nitroso (NOx) en moléculas separadas y no dañinas de nitrógeno y oxígeno.

"El software está siendo evaluado ahora por las agencias de EE.UU.", admitió una portavoz de la multinacional alemana.

La agencia ambiental estadounidense (EPA) admite que tiene "una larga lista de interrogantes" sobre este software que Volkswagen también ocultó, pero no puede confirmar hasta que lo estudie si su propósito también era engañar a las inspecciones.

El grupo Volkswagen admitió el mes pasado haber instalado un sistema de falsificación de datos de emisiones contaminantes en once millones de vehículos diésel de varias de sus doce marcas.

La firma de Wolfsburgo (norte de Alemania), que emplea a 600.000 personas en todo el mundo, deberá asumir los costes de las reparaciones de los vehículos trucados, así como las multas y las demandas judiciales en los países afectados.

El escándalo forzó la renuncia del presidente del grupo VW, Martin Winterkorn, sustituido por Matthias Müller, quien ya anunció el aplazamiento de inversiones en infraestructura y maquinaria y la reconsideración de proyectos en los segmentos de alta gama, entre otras medidas.

De momento, la compañía germana se enfrenta a la mayor crisis de negocios de su historia, que ha provocado la pérdida de más de un tercio del precio de sus acciones y ha sacudido la industria automotriz.