Causa del "pervertido del subte", camino a juicio oral

Como el imputado fue sorprendido in fraganti, se acortan sensiblemente los tiempos de la investigación. Lo acusan de masturbarse y eyacular sobre una pasajera.
Miércoles 21 de octubre de 2015
La causa judicial contra el hombre que el lunes presuntamente se masturbó en el subte y eyaculó sobre una pasajera tramitará como "juicio sumarísimo", por lo que podría pasar a juicio oral y público rápidamente.

La jueza de instrucción Guillermina Martínez resolvió que "habiendo sido el imputado sorprendido in fraganti delito cabe otorgar el trámite previsto en el artículo 353 bis del Código Penal", es decir la "instrucción sumaria", que acorta sensiblemente los tiempos de la investigación.

El imputado recuperó la libertad anoche y la jueza le dio intervención al fiscal Justo Rovira, para que sea él quien continúe con el trámite.

El artículo 353 bis establece que "cuando una persona haya sido sorprendida en flagrancia de un delito de acción pública, y el juez considerare prima facie que no procederá la prisión preventiva del imputado, la investigación quedará directamente a cargo del agente fiscal", quien "le hará conocer al imputado cuál es el hecho que se le atribuye y cuáles son las pruebas existentes en su contra, y lo invitará a elegir defensor".

"El imputado podrá presentarse ante el fiscal con su abogado defensor, aun por escrito, aclarando los hechos e indicando las pruebas que, a su juicio, puedan ser útiles. La instrucción del agente fiscal no podrá extenderse por un plazo superior a los 15 días", añade la norma, por lo cual el acusado podría ir a la etapa de debate el mes próximo.

No obstante, podría "solicitar al juez ser oído en declaración indagatoria", lo que en ese caso extendería los plazos de la investigación.

La jueza calificó el hecho, en principio, como "abuso sexual simple", aunque la calificación podría cambiar a "exhibiciones obscenas".

El hecho ocurrió ayer a la mañana en la estación Pasco de la línea A del subte, donde una mujer increpó al agresor cuando vio que tenía manchada la parte de atrás de su pantalón.