Dieta mediterránea es el secreto de la eterna juventud

Un reciente estudio realizado por la Columbia University de Nueva York refleja que aplaza el envejecimiento cerebral durante cinco años.
Jueves 22 de octubre de 2015
Aquellos individuos que han mantenido el hábito de ingerir pescado y verduras frescas en su dieta mantienen una masa cerebral mayor.

La dieta mediterránea se ha extendido alrededor del globo y es conocida por sus beneficios para la salud debido a su variedad y frescura de los alimentos que la componen. Además hay un elemento clave que, según un estudio realizado por Predimed, es fundamental para la buena salud cardiovascular: el aceite de oliva. El hecho de incluir el aceite de oliva (recomendable virgen extra) y los ácidos grasos procedente de los frutos secos reduce hasta en un 30% la exposición a accidentes cardiovasculares.

Por último cabe destacar que la dieta mediterránea es incluso menos contaminante. Otro estudio llevado a cabo por diversas universidades españolas demuestra que “la dieta mediterránea tiene un impacto medioambiental menor que las dietas donde el consumo de carne es mayor, especialmente las carnes rojas”.

La pirámide

Aceite de oliva: debe ser la principal fuente de grasas. El aceite de oliva virgen extra es el recomendado puesto que está menos refinado.

Verduras y frutas: hay que comerlas en abundancia puesto que son una de las fuentes principales de vitaminas y minerales. Cada comida debe acompañarse con algo de verdura.

Frutos secos y legumbres: para obtener proteínas y grasas saludables que nos ayudarán a mantener nuestro colesterol dentro de los límites.

Hierbas y especias: siempre que se pueda deben ser frescas, dan sabor y poseen antioxidantes. Las hierbas frescas son muy versátiles, son baratas de cultivas y producen mucho.

Pescado y marisco: fundamental para el buen estado del cerebro. El pescado frito se debe evitar, el pescado azul es muy recomendable debido al alto contenido en Omega 3.

Lácteos: con moderación para obtener calcio.

Huevos: deben estar presentes puesto que aportan proteínas, aunque siempre con moderación.

Carne: es la cima de la pirámide, el consumo de carne es ocasional aunque debe estar presente.

Vino: una copa para comer es saludable y además ayuda a hacer la digestión de las carnes.

Todo esto debe acompañarse con ejercicio regular y consumo de agua según las necesidades de cada individuo. Además es necesario controlar la ingesta de azúcares. (Fuente: El Ibérico).