El sexo seco vuelve locos a los hombres

Lunes 2 de noviembre de 2015
El sexo seco es una práctica que forma parte de la tradición y la cultura de distintos países de África central y del sur e Indonesia, fuente de grandes riesgos para la salud de las mujeres y, a pesar de esto, el mayor anhelo de los hombres.

La práctica consiste en secar la vagina de la mujer utilizando distintos elementos, siendo el más común una mezcla de arena con orina. Algodones, detergentes, papel o cualquier otro elemento sirve para tal fin.

La introducción de estos elementos en el órgano de la mujer es una fuente de infecciones, heridas, y también de contagio de enfermedades sexuales, ya que los flujos que segrega la vagina protegen de la transmisión de algunas bacterias.

Sin embargo, en la cultura de estos países se reconoce la práctica como una mejora en el placer para el hombre, ya que la vagina se empequeñece y, al secarse, aumenta la fricción en el sexo masculino. Esto también proporciona al hombre la sensación ególatra de que su sexo es mayor. Además, algunos hombres relacionan la vagina humedecida y más elástica con falta de fidelidad.

Las mujeres continúan accediendo al sexo seco porque culturalmente es aceptado que el coito tiene que producir dolor.