Ford celebró los 50 años de la escuela técnica Henry Ford

Para la automotriz es uno de los hechos más importantes. Además, colaboran con otras escuelas rurales en todo el país.
Martes 1 de diciembre de 2015
La automotriz organizó una jornada especial para celebrar los 50 años de la Escuela Técnica Henry Ford.

El encuentro se realizó en el predio donde funciona la fábrica y la institución educativa, en Pacheco, donde asistieron desde autoridades del establecimiento y de la Educación de la provincia de Buenos Aires hasta periodistas especializados en autos, aunque no se trataba de un encuentro tradicional.

Totalmente fuera de los común, el rector de la escuela fue el anfitrión, y durante la jornada de repasaron los hechos más importantes del medio siglo de vida. También hubo oportunidad para leer una carta de Bill Ford, nieto del fundador, quien destacó los logros alcanzados.

“Cuando mi bisabuelo, Henry Ford, fundó Ford Motor Company, lo hizo con una visión: mejorar la vida de las personas haciendo accesible la movilidad para todos. También creía que la educación es el motor más poderoso para lograr un crecimiento sustentable para la sociedad, empoderando las comunidades y mejorando su calidad de vida”, destacó Ford.

La Escuela Técnica Henry Ford (ETHF) fue fundada el 6 de abril de 1965. Fue en un momento de plena expansión del sector automotriz, con el fin de proveer a la industria local de técnicos altamente capacitados.

El equipo de trabajo responsable de la apertura de la escuela tuvo como principal objetivo crear una escuela técnica que estuviese más cerca del futuro que del presente; que ofreciera un lugar acorde tanto para el estudio, como para el desarrollo personal.

La ETHF fue evolucionando hasta incorporar en la actualidad moderno equipamiento tecnológico vinculado a la práctica profesional en Planta Pacheco. Esta relación es, hasta el día de hoy, uno de sus mayores activos, ya que permite a sus alumnos aplicar los conocimientos aprendidos en la planta.

Para esto, la escuela cuenta con laboratorios para la enseñanza de robótica e informática, equipados con el instrumental de precisión para las prácticas.

Se realizan trabajos que van desde la electrotecnia hasta la hidráulica, ensayos de máquinas e industriales, mecánica y metalúrgica, carpintería y motores; así como también un taller con instalaciones, herramientas, instrumentos de medición y control y hornos para el aprendizaje de procesos tecnológicos.

Si hay algo que resaltó durante el recorrido del lugar es la responsabilidad y la exigencia con la que trabajan los estudiantes, comprometidos con el aprendizaje desde un lugar especial: la vocación. Los jóvenes que ingresan pasan por un examen de ingreso y, en general, saben desde los 11 años, cuando inician el secundario, qué es lo que quieren para su futuro.

Esta clave recorre toda la institución, donde muchos de los directivos que hoy ocupan altos cargos dieron sus primeros pasos en el establecimiento.

La tarea educativa de Ford contempla también un programa de construcción de escuelas rurales y de frontera que se realiza junto con los concesionarios. Entre 1968 y 1982, 41 escuelas fueron construidas y donadas a comunidades argentinas. A partir del 2002, 23 de ellas ya fueron remodeladas en una nueva etapa del programa -“Educación para un nuevo mañana”- . La última escuela fue reinaugurada en Villa Quillinzo, Córdoba, el 25 de noviembre de 2015.