Stars Wars: la nueva entrega, un secreto muy bien guardado

Los estudios de Disney han hecho todo lo posible para proteger el guión de la nueva saga. Conocé todo sobre La Guerra de las Galaxias.
Martes 15 de diciembre de 2015
Con sus anuncios discretos, el misterio pertinaz sobre su argumento y la confidencialidad exigida
a actores y periodistas, los estudios de Disney han hecho todo lo posible para proteger el guión de la nueva entrega de "Star Wars", hasta su estreno.

"Quería mantener la sorpresa para el público", declaró hace unos días en una conferencia de prensa en Los Ángeles J.J. Abrams, el director de "El despertar de la fuerza", séptimo episodio de la saga intergaláctica.

Esperadísima por millones de fans de todo el mundo, la nueva aventura de la familia Skywalker, que se estrena el miércoles en varios países, ha sido objeto de medidas dignas de las mejores novelas de espionaje con tal de que no se filtre nada antes de las primeras proyecciones.

La operación de marketing ha sido magistralmente orquestada por los estudios de Disney, que según los expertos esperan ganar en taquilla y merchandising miles de millones de dólares de ingresos.

Hace tres años, Disney compró sus estudios a George Lucas, el creador de la saga, por 4.000 millones de dólares.

"Recibíamos sólo las páginas del guión que nos concernían, estaban impresas en papel rojo para no ser copiadas y al final de la jornada había que devolverlas", contó recientemente Greg Grunberg, uno de los actores, a la revista especializada Entertainment Weekly.

Mark Hamill, que a los 64 años y después de tres décadas de ausencia retoma el señalado papel de Luke Skywalker, fue obligado a llevar una ancha capucha durante sus desplazamientos en el rodaje. ¿La razón? Protegerse de los drones espías que sobrevolaban el plató para tomar fotos aéreas, según explicó.

"Ni que estuviéramos en el Kremlin"-

Por su lado, Anthony Daniels, el actor británico que por séptima vez se vistió con el traje metálico del droide C-3PO, fue llamado al orden por haber hablado del rodaje en Twitter.

"Dije que me había encontrado con éste y el otro, un actor que sale en la película. Un personaje. De inmediato, recibí un mensaje de Disney: Elimina tu tuit. No estás autorizado a decir eso. ¡Ni que estuviéramos en el Kremlin!", contó el actor en las páginas del Guardian.

Los periodistas, al acecho de cualquier pista sobre la trama de "El despertar de la fuerza", también se vieron sometidos a un estricto régimen en materia de información.

Si bien suelen ver las películas varias semanas antes de la salida, esta vez los reporteros sólo pudieron hacerlo poco antes.

Los más afortunados asistieron el lunes al preestreno mundial organizado en Los Ángeles.

Y como medida de precaución suplementaria, se pidió a los periodistas que firmaran un acuerdo de confidencialidad, por el que se comprometen a no divulgar nada del argumento antes del estreno.

Disney puso también un empeño particular en el contenido de los tres tráilers, publicados desde hace meses en internet para atraer a los espectadores, pero sin revelar demasiadas cosas.

"Al contrario que los tráilers de Hollywood, que a menudo dejan ver la trama de las películas, los de El despertar de la fuerza fueron montados de forma que la trama queda bastante desdibujada", explica a la AFP Sébastien Galano, responsable de Planète Star Wars, uno de los principales clubes de fans franceses.

Dichos anuncios, difundidos respectivamente en noviembre de 2014, abril y octubre de 2015, ponen en escena a los actores, ya sean nuevos (como Daisy Ridley o John Boyega) o veteranos, como Harrison Ford o Carrie Fisher.

Otra exigencia de Disney ha sido que la publicación de la novela adaptada del séptimo episodio, firmada por el estadounidense Alan Dean Foster, fuera postergada a enero, para dejar la prioridad a la película. Demasiado tarde pues para regalarla por Navidad...