Urgencias quirúrgicas en el extranjero: ¿cómo manejarse ante una situación no esperada?

Miércoles 30 de diciembre de 2015
Llega la época de tomar un descanso, elegir un destino y salir de vacaciones. Al momento de tomar la decisión de viajar al exterior del país, la Asociación Argentina de Cirugia recomienda tener en cuenta dos consideraciones primordiales:

1) Las características personales del viajero: la edad y los antecedentes personales y patológicos de la persona. No es lo mismo, por ejemplo, un adolescente que un viajero mayor de 70 años, portador de una patología crónica y con antecedentes quirúrgicos recientes, ya sea que viaje solo o acompañado. Además, el manejo del lenguaje no es un tema menor ya que es importante la adecuada comprensión en el lugar de destino, para facilitar la solución de trámites administrativos como en lo asistencial propiamente dicho.

2) El ámbito en que se desarrollará el viaje: es distinto planear una estadía en una ciudad importante de Europa, con la infraestructura y los servicios totalmente desarrollados, a un periodo vacacional que incluya “trekking” en zonas remotas o lejos de centros urbanos, por ejemplo. Por eso, la posibilidad de contar con una cobertura médica en el exterior es importante y nos impone un conocimiento acabado de las características del contrato, montos cubiertos, eventuales limitaciones y topes o negativas de cobertura (por ej: lesiones frente a la práctica de deportes extremos). Debe saberse que en algunos países el costo de la atención de urgencia a viajeros tiene un valor distinto a nuestro medio y en muchas ocasiones, impondrá costos adicionales que correrán por nuestra propia cuenta.

Por tanto, la prevención resulta fundamental así como el conocimiento de los factores personales y predisponentes. Si la persona cuenta con antecedentes quirúrgicos de relevancia y frente a un viaje prolongado, es más que recomendable interactuar con el médico cirujano de cabecera, quien puede efectuar recomendaciones previas frente a cualquier circunstancia inesperada así como brindar pautas de alarma. Asimismo, dicho profesional podrá ofrecer sugerencias de instituciones o de colegas conocidos suyos frente a cualquier eventualidad. El hecho de saber que uno tiene patologías eventualmente quirúrgicas no resueltas y comunicárselo a su médico de cabecera antes de viajar, también es de ayuda. Por ejemplo una persona que sabe que es portador de litiasis vesicular (piedras en la vesícula).

Ahora bien, ¿cómo hay que manejarse ante una situación de emergencia quirúrgica en el exterior? El primer punto será definir y conocer la situación de emergencia y en general la definición de emergencia quirúrgica le corresponde a un profesional médico. Muchos hoteles suelen contar con servicio médico de urgencia y podrá ser dicho profesional quien efectúe una primera aproximación al caso. Frente a la posibilidad de una emergencia quirúrgica, la regla suele ser la derivación a una institución hospitalaria o sanatorial. También es recomendable comunicarse con el servicio médico contratado y seguir los pasos estipulados, ya que pueden brindar algún asesoramiento adicional. No es lo mismo una fractura de algún miembro, un infarto agudo de miocardio con requerimiento inmediato de angioplastia con balón o una colecistitis aguda. En el primer caso, la solución inmediata puede consistir en la inmovilización con yeso o bota y el eventual traslado para el tratamiento definitivo en el país, lo que redundara en un costo de atención mucho mas acotado. En las otras circunstancias, se impone el tratamiento quirúrgico con la consiguiente internación postoperatoria.

¿Qué hay que saber respecto a la cobertura de la asistencia médica?
Muchas veces, las diversas coberturas internacionales exigirán la notificación de los afiliados afectados a la central de emergencias por distintos motivos: conocimiento de la situación, arbitrar medios para disponer evacuación o traslados a centros especializados o reconocidos, supervisión de la atención brindada, facilitar traslados y/o alojamientos para familiares o acompañantes, por tanto es importante que se realice dicha comunicación. Con respecto a las coberturas es sabido que pueden ser contratadas localmente en el país, algunas se otorgan como beneficio de las tarjetas de crédito, con distintos montos de cobertura y también cabe la opción de contratar empresas internacionales con pólizas individuales y ajustadas a los intereses del viajero y con distintos valores de cobertura integral. Lo importante a tener en cuenta será el impacto económico debido a los costos y seguir las pautas establecidas por el seguro contratado.

¿Cómo deben manejarse las personas que acompañan al paciente?
Esto dependerá en gran medida del lapso que ocupe el tratamiento y la recuperación postoperatoria. Siempre es recomendable mantener la tranquilidad y ayudar con la resolución de trámites y demás detalles burocráticos. El manejo de idiomas resulta una ventaja inconmensurable.

¿Cómo serán los días posteriores y la vuelta a la normalidad?
Los aspectos a tener en cuenta son: la magnitud del procedimiento al que fue sujeto, la existencia de complicaciones, el eventual compromiso de la movilidad y el alta necesaria para el respectivo traslado aéreo de regreso. En todos los casos, el profesional médico que siguió el tema será quien tome la decisión de que el paciente no corre peligro y asegure su regreso con total normalidad.


Dr. Alberto Ferreres- Medico Cirujano (MAAC)- Miembro de la Asociación Argentina de Cirugia. Jefe de Servicio de Cirugía General del Hospital Dr. Carlos Bocalandro. (MN 56672)