Cuatro imputados por muerte de joven en fiesta electrónica

Entre ellos se encuentra el dueño de la casaquinta donde se realizó el evento, que no contaba con la habilitación municipal y había sido promocionado en las redes sociales. Yésica Emilia Uscamayta Curí tenía 28 años.
Sábado 2 de enero de 2015
Cuatro personas fueron imputadas por "homicidio culposo" en la causa que investiga la muerte de una mujer de 28 años en una quinta de la localidad de Melchor Romero, en la ciudad bonaerense de La Plata, durante una fiesta clandestina.

El hecho ocurrió en una casaquinta situada en la calle 520 entre 159 y 160, en la citada localidad y fuentes del caso indicaron que dos de los imputados son Raúl Ismael García (coordinador de turismo) y Carlos Federico Bellone (dueño de la quinta).

Los otros dos son: Santiago Piedrabuena (dueño de un conocido boliche platense) y Gastón Haramboure (un relacionista público que fue condenado a 10 años y 8 meses de prisión por la muerte de Juan Andrés Maldonado, en 2009, frente al boliche Alcatraz de Berisso).

En tanto, Juan, el padre de Yésica Emilia Uscamayta Curí, la joven fallecida, dijo en declaraciones a un canal de noticias: "Voy a ir hasta el fondo con esta investigación, voy a remover por mar y tierra, tengo 77 años y no tengo nada que perder".

Según contó, a su hija, luego de que los patovicas del lugar trataran de reanimarla, "la sacaron a la calle y la dejaron ahí. Hicieron abandono de persona".

"Estamos destruidos", agregó el hombre de nacionalidad boliviana.

La joven, de 28 años murió ahogada durante la madrugada del viernes y la Justicia investiga no sólo a los responsables del hecho, que quedaron imputados, sino el rol que tuvo el municipio platense en los controles de este tipo de eventos.

Yésica fue al lugar con Cristian, quien le pidió que " bo se metiera en el sector profundo" de la pileta porque "no sabía nadar", a la vez que comentó que "no había guardavidas y sólo personal de seguridad en la entrada a la quinta".

Según funcionarios de la comuna local la fiesta "no había sido autorizada" para su realización, pero que los organizadores "desoyeron en dos oportunidades" las advertencias.

La fiesta se organizó y difundió a través de las redes sociales, donde se la promocionaba bajo el lema "Vení y rompé todo".

Los voceros comunales detallaron que enviaron al propietario del lugar, los días 30 y 31 de diciembre, sendas notificaciones que fueron desoídas.

Según los voceros a las 4.00 de la madrugada, los inspectores constataron que el encuentro se realizaba igual, por lo que procedieron a la clausura del lugar, aunque dos horas después regresaron y la fiesta continuaba, a pesar de la faja de clausura.

El hecho, caratulado averiguación causal de muerte, es investigado por el fiscal penal de La Plata, Alvaro Garganta.

"A las 3.59 advertí que esta fiesta ilegal estaba funcionando, la municipalidad y la policía municipal se fueron a la una cuando no hay nada", tuiteó en su cuenta el juez de garantías de La Plata, César Melazo.

"Esta muerte de esta joven debe provocar el escarmiento a los coimeros imbéciles que nada hicieron policía municipal y control urbano", agregó.
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