Un Hércules con 33 pasajeros a bordo se declaró en emergencia

Había partido hacia la Antártida, pero por un problema en el tren de aterrizaje pidió autorización para regresar a Río Gallegos. Logró pisar suelo patagónico sin víctimas.
Lunes 1 de febrero de 2016
"El avión había despegado esta mañana desde Argentina hacia la base chilena Frei para dejar personal de recambio científico y de Fuerzas Armadas en la base Carlini, pero en el regreso y a la hora de aterrizar se encendió una alarma", explicó Walter Ceballos, secretario de Logística y Asistencia en Emergencias del Ministerio de Defensa de la Nación.

El funcionario precisó que el comandante del Hércules C-130 decidió entonces regresar a la base de origen en lugar de realizar un aterrizaje de emergencia, "lo que se ajusta al procedimiento recomendado en ese tipo de situaciones".

"Queremos llevar tranquilidad a la gente porque sabemos que la emergencia tuvo mucha difusión, pero lo que se hizo fue tomar prevenciones. En la base de origen están todos los equipos logísticos y técnicos del Hércules, por lo que se puede resolver cualquier inconveniente", agregó.

Y completó: "El aterrizaje fue normal y sin problemas. Ahora los técnicos están revisando el avión para ver por qué saltó la alarma y luego se definirá cuándo puede volver a partir".

Por su parte fuentes de la aeroestación donde se desplegó el operativo de emergencia señalaron que la aeronave con 33 personas a bordo tocó tierra después de realizar varias maniobras de seguridad, en las que se confirmó la rotura de la tapa derecha del tren de aterrizaje, lo que no le impidió completar la maniobra.

El avión llevó a cabo tres sobrevuelos sobre la pista para que desde la torre de control pudieran observar el desperfecto, y también arrojó combustible antes del aterrizaje.