Empleado K gastó 135 mil pesos en caramelos y tutucas

El ex titular de la Lotería provincial, Alberto Vargas, pagó además casi 26 mil pesos por un cricket y una batidora eléctrica. Luego, se llevó los muebles de la casa oficial que le dieron para vivir, y ayer los devolvió.
Sábado 13 de febrero de 2016
La transición en la provincia de Chubut continúa cargada de acusaciones, pero sin lugar a dudas la que más llamó la atención es que la respecta al kirchnerista ex titular de la Lotería provincial, Alberto Vargas, quien gastó 95 mil pesos en caramelos y 40 mil pesos en tutucas, y pagó casi 26 mil pesos por un cricket y una batidora eléctrica. Y como si eso fuera poco, se llevó los muebles de la casa oficial que le dieron para vivir, y ayer los devolvió.

Sobre él pesan dos denuncias penales que fueron presentadas hace casi un mes por su sucesor, Carlos Barbato, con el patrocinio del fiscal de Estado de Chubut, Diego Martínez Zapata. La primera, por administración infiel e incumplimiento de los deberes de funcionario público tiene que ver con un sinfín de contrataciones directas realizadas por Lotería que en sus últimos cinco meses de gestión generó una deuda cercana a los 5 millones de pesos.

La regla es la licitación pública. La contratación directa es una excepción que debe estar justificada y que, en Chubut, sólo puede realizarse en operaciones que no superen los 30 mil pesos. Sin embargo, Vargas gastó 135 mil pesos sólo en caramelos y tutucas sin concurso previo. Esa denuncia será ampliada la semana que viene, cuando lo acusarán también del delito de peculado.

La otra denuncia abierta es por negociaciones incompatibles con la función pública en el marco de la contratación de una empresa para administrar un bufet en el bingo de Trelew. De acuerdo a la presentación hecha en sede penal, Vargas declaró desierto un concurso que tenía tres ofertes y le adjudicó la obra a la sociedad anónima Noble Máquina Negro el 11, en cuyo directorio estaban su hija –también empleada de Lotería– y un mexicano identificado como Pinacho Santos, que fue empleado de la esposa del funcionario.

La firma pagaba 3 mil pesos por mes por ese servicio, pero le cobraba a Lotería unos 90 mil pesos mensuales por la provisión de viandas.