Podría declarar el espía Antonio “Jaime” Stiuso

Es parte de las medidas ordenadas por la jueza Palmaghini tras hacerse cargo personalmente del mando de la pesquisa, en diciembre pasado, cuando desplazó a Fein de esa tarea.
Domingo 14 de febrero de 2016
La ampliación de la testimonial del ex jefe operativo de la SIDE y estrecho colaborador de Nisman en la causa por el atentado a la Amia podría concretarse a fines de la semana que se inicia, según especulan fuentes con acceso a la causa.

Para ello se aguarda el regreso del ex agente al país, del que salió pocos días después de testimoniar ante la fiscal Viviana Fein justo un mes después de la muerte de Nisman, pero anunció que regresaría tras el cambio de gobierno.

La nueva declaración de Stiuso es parte de las medidas ordenadas por la jueza tras hacerse cargo personalmente del mando de la pesquisa, en diciembre pasado, cuando desplazó a Fein de esa tarea.

Palmaghini también volverá a tomar declaración esta semana a un prefecto de apellido Aranda que avisó a la justicia del hallazgo del cuerpo sin vida de Nisman, el 18 de enero del año pasado, para aclarar quién impartió esa orden y si hubo mora en trasmitirla.

Asimismo, escuchará un segundo testimonio del otro prefecto que estuvo apostado en la puerta del departamento y recibirá el escrito que prometieron hacerle llegar dos policías de la custodia del fiscal que el viernes pasado se negaron a declarar en su despacho, siguiendo el consejo de su defensora, la abogada Natalia Chazarreta.

Los policías Armando Niz y Luis Miño está imputados por el presunto delito de "incumplimiento de los deberes de funcionario público" por haber demorado horas en intervenir cuando Nisman no contestó a sus llamados, razón por la que también fueron sometidos a un sumario interno.

Palmaghini ya rechazó declararse incompetente para seguir la investigación como había pedido la querella de la jueza Sandra Arroyo Salgado, al sostener que ese reclamo "parece ajustarse más bien a sus deseos personales tendientes a lograr que la encuesta peregrine por una única y estrecha dirección, la hipótesis de homicidio".

En su resolución tras el receso judicial de enero, la jueza respaldó el criterio de la fiscal Fein al sostener que del cuadro probatorio recogido en el expediente "de modo alguno puede definirse qué fue lo que pasó", es decir que aun no se sabe si fue un suicidio o un asesinato.

Para avanzar en este punto ya sumó a los peritos de la Gendarmería para una nueva junta interdisciplinaria que convocó para tener más opiniones que las de los 13 peritos que en la anterior junta de criminalistas se inclinaron por abrumadora mayoría por la hipótesis de una muerte autoinflingida.

Pero la novedad de la semana puede ser la presentación de Stiuso, quien había sido citado en principio para mañana pero fue reprogramado tras una presentación de su abogado, Santiago Blanco Bermúdez, manifestando disposición de hacerlo apenas regrese al país.

Stiuso era habitual proveedor de información de inteligencia sobre el atentado a la mutual judía de 1994 que Nisman investigaba y según el entrecruzamiento de llamados telefónicos, el fiscal intentó comunicarse con el ex espía en "reiteradas ocasiones" el día previo a su muerte.

Esos intentos fallidos ocurrieron apenas 48 horas antes de que el fiscal compareciera en el Congreso para exponer sus denuncia contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner por supuesto encubrimiento del atentado, desechada luego por la justicia federal.

En su escueta declaración ante Fein recogida en apenas tres páginas del expediente, Stiuso aseguró que no respondió a los llamados porque no los escuchó ya que tenía el aparato en vibrador.

Tras esa declaración, casi furtiva porque se difundió tras su concreción en una oficina ajena a la de la fiscal, el ex agente salió del país por vía terrestre a Uruguay y de allí viajó a Estados Unidos, donde permaneció el último año.

No existe ninguna inhibición para que regrese al país ya que no nunca se dictó un pedido judicial de detención y sólo hubo un pedido de paradero a Interpol, que cesó tras el cambio de gobierno.

Además de aclarar las dudas sobre su relación con Nisman, al ex jefe operativo de la SIDE le esperan cuatro denuncias penales que se tramitan en diferentes juzgados federales porteños.

El juez Julián Ercolini lo investiga por presunto ocultamiento de pruebas en la causa por el atentado a la AMIA y su colega Daniel Rafecas por supuesto enriquecimiento lícito, según la denuncia que le hizo el legislador porteño Gustavo Vera.

A su vez, el juez federal Sebastián Casanello tiene una denuncia del fiscal Carlos Gonella por presunto lavado de activos y el juez en lo penal económico Rafael Caputo tramita una denuncia por supuesto contrabando a través de la disuelta SIDE.

Stiuso declarará ante Palmaghini como testigo, lo que habilita que estén presentes además de la fiscalía, los abogados de las partes, de las querellas y del informático Diego Lagomarsino, que declaró haberle prestado la pistola que mató a Nisman.