Del Potro aniquiló al francés Chardy y pasó a la semifinal

Con un despliegue tremendo y una demostración que invita a la ilusión, el tandilense se impuso en dos sets al tenista francés.
Sábado 20 de febrero de 2016

Con un despliegue tremendo y una demostración que invita a la ilusión, el tandilense Juan Martín Del Potro ganó esta noche en dos sets al francés Jeremy Chardy, quinto preclasificado, para avanzar a las semifinales del ATP 250 de Delray Beach, que significa su regreso al circuito después de once meses de ausencia.

Del Potro se impuso con parciales de 6-2 y 6-3 en casi una hora y media de juego sobre el cemento del estadio principal de Delray Beach, otra vez acompañado por muchos compatriotas albicelestes.

En semifinales, el argentino -que fue campeón en 2011 de este torneo- se verá las caras con el estadounidense Sam Querrey (61 del ránking mundial), que derrotó este viernes a Tim Smyczek (129) en tres larguísimos sets.

El partido está programado para las 20:00 (hora argentina) de este sábado, con televisación en vivo por DirecTV Sports, y significará la primera semifinal para Del Potro desde el ATP de Sidney 2014.

Del Potro tuvo un repertorio mucho más amplio de golpes, porque utilizó el revés bastante más que sus anteriores encuentros.

Sobrepasó a Chardy cada vez que se lo propuso, fue firme desde el saque -de hecho cerró el partido de esa forma- y sigue recuperando confianza para olvidar los dolores en la muñeca izquierda, que lo obligaron a operarse dos veces en el último
año.

El punto de inflexión del encuentro se dio en el quinto game, con el tanteador 2-2, cuando Del Potro pidió revisar un revés ancho de Chardy, en el que el "Ojo de Halcón" le dio la razón, pero el francés se quejó de más porque la pelota seguía en juego y se fue de partido.

A partir de allí, Del Potro dominó a gusto y piacere, se permitió golpear con mucha fuerza la bola y hasta tirar un par de winners de revés, algo inédito para este regreso.

En el segundo parcial, Del Potro quebró de entrada y logró la tranquilidad necesaria para encarar el desenlace del juego, ante la desesperación de un rival que nunca estuvo cómodo en el court.

Así llegó hasta el final del juego, donde pese a que le costó por la intensidad que le imprimió Chardy, pudo conseguir cerrarlo.