El dueño de Edenor negocia la compra de Petrobras

Pampa Energía, el holding que maneja Marcelo Mindlin, intenta expandir su negocio en el sector. El mencionado empresario es dueño de la firma Edenor, la cual causa innumerables problemas a los usuarios por la falta de servicio de suministro eléctrico.
Jueves 3 de marzo de 2016
La petrolera brasileña Petrobras, que llegó al país en los años 90 pero incrementó sustancialmente su negocio local a principios de la década pasada tras la compra de Pecom Energía, está dispuesta a intentar todas las veces que sea necesario desprenderse de su negocio en la Argentina.

Ayer, Pampa Energía, el holding que maneja Marcelo Mindlin, le informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que había entrado "en un período de exclusividad de 30 días, pudiendo ser extendido por 30 días adicionales, para continuar las avanzadas negociaciones por la adquisición del paquete accionario de Petrobras Argentina [PESA] en poder de su subsidiaria Petrobras Participaciones, que equivale al 67,2% de PESA".

Aunque no fue informado oficialmente, en el mercado estiman que Pampa Energía ofertaría 1200 millones de dólares para quedarse con el control de la empresa, que tiene participación en la exploración y producción de hidrocarburos y cuenta con aproximadamente un 6% del mercado de combustibles.

La empresa de Mindlin, fuerte en el negocio eléctrico (es dueña de la distribuidora Edenor, de parte de la transportadora Transener y de varias centrales de generación), es la que más lejos llegó en el intento de quedarse con la brasileña.

En octubre del año pasado, YPF desistió de avanzar en las negociaciones. Había hecho una oferta cercana a los 900 millones de dólares según fuentes del mercado. Pero Petrobras, que sufre fuertes críticas en su país por acusaciones de corrupción, puso otra vez en marcha el proceso de venta.

Otro interesado en el paquete de control de la empresa es Cristóbal López, dueño del grupo Indalo y socio de Casino Club, que le compró una refinería y más de 300 estaciones de servicio en 2011. Intentó quedarse con la empresa el año pasado, entre otras veces, pero nunca prosperó.

La compañía brasileña está desde hace años en un proceso de desinversión. En marzo del año pasado, por ejemplo, le vendió a Corporación América, la empresa de Eduardo Eurnekian, sus activos en Santa Cruz. El acuerdo se cerró a través de la subsidiaria Compañía General de Combustible por US$ 101 millones. Así, la empresa se desprendió de 26 áreas petroleras en 11.500 km2 de explotación. La operación incluyó toda la infraestructura necesaria para exploración, producción, operación, tratamiento y almacenamiento de esos hidrocarburos.

En enero de 2014, en tanto, le vendió a YPF el 38,45% del área Puesto Hernández, entre las provincias de Mendoza y Neuquén, que producía 10.000 barriles diarios de petróleo. La transacción se hizo por US$ 40,7 millones.