Brasil sufre la peor caída del PBI en los últimos 25 años

Desde 2014 que el vecino país entró en recesión. Este año celebran los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro... ¿Qué imagen mostrará al mundo?
Jueves 3 de marzo de 2016
El rumbo de la economía del país vecino, sumergida en una aguda recesión, concluyó el año pasado en números rojos después de haberse prácticamente estancado en 2014, cuando avanzó sólo 0,1%.

El Producto Interior Bruto (PIB) de Brasil sufrió una retracción mayor de la esperada por el mercado financiero, que pronosticaba una caída del 3,71% y que prevé un retroceso del 3,45% para 2016, consignó la agencia de noticias EFE.

Según el organismo estatal, el conjunto de bienes y servicios producidos en el país en valores corrientes sumó 5,9 billones de reales (unos 1,51 billones de dólares al cambio actual) y el PIB per cápita fue equivalente a 28.876 reales (7.425 dólares), 4,6% menos que en 2014.

La economía brasileña cayó 1,4% en el cuarto trimestre de 2015 respecto del tercero, período en el que bajó 1,7% en relación con los tres meses precedentes; sin embargo, frente al cuarto trimestre de 2014 la economía cayó 5,9%.

De acuerdo con el organismo oficial, el frenazo del PIB fue provocado por el enfriamiento de prácticamente todos los ámbitos de la economía, salvo la agropecuaria, que creció 1,8% de la mano de los cultivos de soja (11,9%) y maíz (7,3%).

En cambio, el sector de los servicios perdió 2,7% a lo largo del año y la industria se desplomó 6,2%, pese a que la extracción minera consiguió escapar de los resultados negativos con un incremento del 4,9% gracias a la producción de petróleo, gas natural y hierro, del que Brasil es el mayor exportador del mundo.

Entre las actividades económicas más afectadas se situaron la construcción, con una contracción del 7,6%, y el comercio, que se redujo 8,9%.

El consumo de las familias, durante años uno de los motores económicos del país, cedió 4% por el aumento del desempleo, la elevada inflación que cerró 2015 en 10,67% y superó el techo de la meta oficial, así como la restricción al crédito.

A este escenario se le suma la pérdida de confianza y las elevadas tasas de interés, que están con un 14,25% anual en su mayor nivel en nueve años.

Al balance anual, divulgado por el IBGE, también afectó la caída del 14,3% en las importaciones, mientras que las exportaciones subieron 6,1%.

Por otro lado, la tasa de inversión en 2015 estuvo en el 18,2%, por debajo el 20,2% registrado el año anterior, y el ahorro de la población se situó en el 14,4%, inferior al 16,2% del año precedente.

Tras haber alcanzado durante el último mandato del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva una expansión del 7,6% en 2010, la economía brasileña inició una trayectoria descendiente y, con Dilma Rousseff como jefa de Estado, el PIB se amplió 3,9% en 2011, 1,9% en 2012, 3% en 2013 y sólo 0,1% en 2014.

El mal estado de la economía y las turbulencias políticas que atraviesa el país hicieron que Brasil perdiera en diciembre pasado su grado de inversión, después de que las agencias de calificación Fitch y Standard & Poor's rebajaran la nota soberana del país, una decisión que también tomó el mes pasado Moody's.

Además de la recesión, Brasil acabó 2015 con las cuentas públicas con un saldo negativo de 111.249 millones de reales (unos 28.606 millones de dólares), su peor resultado desde que en 2001 comenzó la actual serie estadística de medición.

Para tratar de aliviar el déficit público y alcanzar un superávit primario equivalente al 0,5% del PIB, el Poder Ejecutivo lanzó el año pasado un plan de ajuste fiscal que incluye alzas impositivas y la reducción de los gastos del Gobierno que, según el IBGE, se contrajeron 1% en 2015.