“Dilma Rousseff sabía de fraudes en Petrobras”

El senador Delcidio Amaral afirmó que la Presidenta y su antecesor Lula da Silva encubrieron la corrupción.
Viernes 4 de marzo de 2016
El ex jefe del grupo oficialista en el Senado brasileño Delcidio Amaral afirmó que la presidenta del país, Dilma Rousseff, y su antecesor Luiz Inácio Lula da Silva sabían de la corrupción en Petrobras e intentaron manipular la actuación de la justicia en relación al caso, informó ayer la revista Istoé.

El medio asegura que tuvo acceso a unas declaraciones que Amaral, investigado también por esa corrupción, dio a la justicia en el marco de un acuerdo de cooperación con miras a una futura reducción de pena.

Amaral fue encarcelado en noviembre pasado, cuando ejercía como jefe del grupo oficialista en el Senado, acusado de “obstaculizar a la justicia” y de intentar sobornar a algunos implicados en la red de corrupción petrolera a cambio de su silencio.

Hace 15 días la Corte Suprema autorizó que siguiera detenido en su domicilio y que incluso retomara su actividad parlamentaria, lo que aún no ha hecho.

Según Istoé, la excarcelación se debió a un acuerdo de cooperación, en cuyo marco asegura que Amaral hizo “el más explosivo relato de la mayor trama de corrupción descubierta en Brasil”.

Por su parte, el gobierno brasileño negó ayer airadamente que la presidenta Rousseff haya interferido en el escándalo de corrupción en Petrobras.

El abogado general del Estado, José Eduardo Cardozo, sostuvo que una “posible delación premiada” de Amaral acusando a Rousseff de interferir con la investigación y al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) de estar al tanto de la trama de corrupción en Petrobras es “un conjunto de mentiras”.

“Si hay una supuesta delación, tenemos un conjunto de mentiras (...) He dicho reiteradamente que una delación premiada puede decir una verdad, una verdad selectivamente, o puede ser sólo mentiras”, dijo Cardozo.

El presidente de la Cámara de Diputados y tercero en la sucesión presidencial en Brasil, Eduardo Cunha, será juzgado por la Corte Suprema en una causa que investiga si cobró sobornos por al menos cinco millones de dólares en el fraude a la estatal Petrobras.

Por unanimidad los diez jueces presentes votaron por iniciar una acción penal contra Cunha, un astuto político considerado el principal rival de Rousseff, que es acusado de los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero.