Salah Abdeslam iba a inmolarse en el Estadio de Paris pero se arrepintió

Según el fiscal de París, el autor de los atentados del 13-N quería "hacerse explotar" durante el partido. Tras ser detenido en Bélgica, rechazará su extradición a Francia.
Sábado 19 de marzo de 2016
Salah Abdeslam, el octavo terrorista de los atentados del 13-N en París, detenido este viernes en el barrio bruseliense de Molenbeek, quería inmolarse en el Estadio de Francia, pero "dio marcha atrás", según declaraciones del fiscal de París, François Molins.

"Estas primeras declaraciones [del detenido], que hay que tomar con precaución, levantan toda una serie de interrogantes sobre los que Salah Abdeslam deberá dar explicaciones", ha apuntado el fiscal, que ha calificado la detención de "gran avance" en la investigación de los atentados del pasado noviembre en la capital gala.

El autor material de los ataques de París, que dejaron 130 muertos, ha manifestado este sábado que se opondrá a su extradición a Francia, aunque sí ha accedido a colaborar con las autoridades belgas. Abdeslman ha sido formalmente acusado con los cargos de "asesinatos terroristas y participación en las actividades de un grupo terrorista".

Al menos tres explosiones sacudieron las inmediaciones del estadio, aquel 13 de noviembre, mientras se jugaba el partido que enfrentaba a las selecciones de Francia y Alemania. Las detonaciones se pudieron escuchar desde el campo, en el que se encontraba el presidente francés, François Hollande.

El del partido de fútbol fue el escenario frustrado de la noche para los terroristas, que no consiguieron entrar en el campo de Saint Denis con sus cinturones explosivos, que hicieron explotar en los alrededores del recinto, provocando únicamente una víctima mortal (además de los tres suicidas), que se encontraba en un restaurante cercano. 80.000 aficionados se encontraban, en el momento del atentado, dentro del recinto.