Lunes clave para el futuro del cura acusado de violador

Justo José Ilarraz está acusado de delitos sexuales supuestamente perpetrados hace treinta años en el Seminario Arquidiocesano de Paraná.
Domingo 27 de marzo de 2016
La Justicia entrerriana resolverá si confirma o rechaza el procesamiento del sacerdote Justo José Ilarraz en la causa que lo investiga por abusos sexuales supuestamente perpetrados hace treinta años en el Seminario Arquidiocesano de Paraná.

Un tribunal local integrado por los jueces Pablo Vírgala, Daniel Malatesta y Gustavo Maldonado rechazó un planteo del abogado defensor de Ilarraz, Juan Angel Fornerón, para que se suspenda esta instancia porque existe un pedido de prescripción de los delitos presentado ante la Corte Suprema de la Nación.

Pero, el tribunal entendió que el recurso extraordinario federal que tramita la Corte "no suspende el trámite de las actuaciones principales y por consiguiente se debe continuar con la sustanciación del recurso de apelación interpuesto por el propio interesado".

Los jueces sostuvieron en su resolución que resulta "inequívoca" la actitud de la Corte Suprema que "ha devuelto las actuaciones principales para la continuidad del proceso".

Ilarraz, quien reside en San Miguel de Tucumán y en los últimos años ejerció su actividad pastoral en Monteros, está acusado por los supuestos abusos ocurridos entre 1985 y 1993.

El sacerdote Justo José Ilarraz fue denunciado en la Justicia por siete casos de abusos sexuales contra menores de edad cuando era responsable del Seminario Menor de Paraná, donde los denunciantes eran pupilos que tenían entre 10 y 14 años.

Las víctimas denunciaron "padecimientos psíquicos y espirituales, producto de los abusos sexuales y psicológicos cometidos por quien fuera nuestro prefecto de disciplina" y cuestionaron el accionar de la jerarquía de la iglesia en Paraná, que nunca tomó medidas contra el sacerdote y lo mantuvo dentro de la institución.

El periodista entrerriano Daniel Enz, que investigó el caso en su libro Abusos y pecados, aseguró que se estima que los abusos habrían sido entre 80 y 100 y remarcó que "es el caso de pedofilia más grave de América Latina".

A finales de abril de 2015, la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) dictaminó que los delitos que se le imputan no están prescriptos, y que por lo tanto debía seguir adelante la causa contra el cura.

Frente a ese pronunciamiento, el defensor de Ilarraz acudió con un recurso extraordinario a la Corte.
Mientras esta denuncia sigue su derrotero en la justicia, el miércoles último en una misa crismal que presidió en la catedral de Paraná el arzobispo Juan Alberto Puiggari recordó que en la festividad del Jueves Santo se celebró la institución del sacerdocio.

Y, en ese marco, como jefe de todos los sacerdotes de su diócesis pidió "perdón por nuestros pecados e infidelidades que han escandalizados a muchos".

"En la historia del sacerdocio, también en la nuestra, se advierte la oscura presencia del pecado. La fragilidad humana ha ofuscado el rostro de Cristo", señaló en su homilía.

El prelado también agradeció "al Pueblo de Dios porque a pesar de nuestra fragilidad siguen creyendo en la fuerza de Cristo" y recordó que "el perdón tiene que ver con la verdad, y exige la Cruz del Hijo y nuestra conversión que es restauración de la verdad".