Corresponsal en Brasil: "Dilma tiene los días contados"

Así lo aseguró Emiliano Guanella, periodista en Brasil del diario italiano La Stampa. Fue entrevistado por Eduardo Serenellini en Radio Latina 101.1 donde se refirió a la crisis política brasileña.
Martes 29 de marzo de 2016

Emiliano Guanella, periodista y corresponsal en Brasil del diario italiano La Stampa, fue entrevistado por Eduardo Serenellini en Radio Latina 101.1 sobre la crisis política desatada en ese país por el pedido de juicio político a la Jefa de Estado y por el escándalo de corrupción de Petrobras que involucra al ex presidente Lula Da Silva.

“El proceso a Dilma no es por el escándalo de Petrobras sino porque utilizó presupuesto del año siguiente para justificar gastos del año corriente”, explicó el periodista.

“De los 61 diputados que integran la comisión que tiene que analizar el pedido de juicio político, 40 son indagados por temas de corrupción”, detalló.

Para Guanella, “Dilma tiene los días contados”. Y precisó que “de los 500 diputados que tiene su partido, solo 100 la apoyan”.

Con respecto a la posible ruptura de la alianza que el Partido de los Trabjadores mantiene con el Partido del Movimiento Democrático Brasileño, dijo que de producirse el quiebre “el PMDB tener un presidente hasta el fin del mandato, hasta 2018”, en alusión al vicepresidente Michel Temer.

“El PMBD es el partido que tiene más diputados, siete ministros y un vicepresidente”, contó.

La crisis brasileña entró en una espiral en las últimas semanas y la tensión volvió a reflejarse el lunes en el Congreso, cuando la Orden de Abogados de Brasil (OAB) presentó un nuevo pedido para destituir a Rousseff, en medio de un tumulto entre partidarios y adversarios del gobierno.

El documento de la OAB incluye parte del testimonio de un senador del PT, Delcidio do Amaral, investigado por la justicia, que acusó a Rousseff, en el marco de un acuerdo de reducción de penas, de intentar interferir en las investigaciones de Petrobras y al ex presidente Luiz inacio Lula da Silva de comandar el esquema fraudulento que costó más de 2.000 millones de dólares a la petrolera.

Rousseff y Lula, que denuncian el impeachment como una tentativa de "golpe de Estado", tratan de neutralizar, aunque sea parcialmente, el divorcio con la fuerza política que puede tener en sus manos el destino del país.