Fiscal apunta contra el padrastro de Manuel Storani

Es porque cree que su lancha “invadió” el carril contrario. La otra embarcación circulaba a alta velocidad.
Martes 5 de abril de 2016
El fiscal que investiga el choque de lanchas del jueves en el que murió Manuel, el hijo del dirigente radical Federico Storani, tiene pruebas para imputar al padrastro del chico. El hombre en cuestión es Lucas Sorrentini, dueño de la embarcación y quién la conducía. Los investigadores consideran que “invadió” el carril por el que circulaba la lancha que venía en sentido contrario y que impactó contra la suya. Anteanoche y después de tres días de búsqueda, tal como consignó Clarín en su segunda edición, Prefectura Naval dio con el cuerpo del adolescente y ayer despidieron sus restos en el cementerio Jardín de Paz, ubicado en General Rodríguez, donde ya había sepultado a su madre, Angeles Bruzzone, que también falleció como consecuencia del brutal impacto.

En el transcurso del fin de semana la causa cambió de manos. El fiscal Facundo Osores Soler, el primero en investigar el hecho, consideró que como el incidente se produjo en la jurisdicción de Tigre le correspondía a su par de la Unidad de Funcional de Instrucción N°1 de Rincón de Milberg, Mariano Magaz, continuar con la pesquisa. De acuerdo a fuentes judiciales consultadas por Télam, Magaz imputará al viudo de Angeles Bruzzone, madre de Manuel Storani, por homicidio culposo. La prueba con la que cuenta el fiscal es que las primeras pericias indicaron que la lancha que conducía Sorrentini invadió el carril contrario.

La causa ya tenía un imputado. Se trata de Pablo Torres Lacal, dueño y timonel de la lancha Shark II, quien permanece internado en el Hospital Italiano en estado gravísimo y fue acusado de homicidio culpado agravado. De acuerdo con las primeras reconstrucciones del hecho, Torres Lacal venía en zigzag, a más de 60 kilómetros por hora por el canal Vinculación y cuando llegó al río Luján, partió al medio la lancha en la que viajaban Bruzzone y su hijo –ambos fallecidos en el impacto– junto a un grupo de amigos. “La lancha Shark II quedó con la manija de aceleración del motor en posición de máxima velocidad. Después del impacto, esta lancha no sólo cruzó volando medio río, sino que además terminó 30 metros para adentro, en tierra”, dijo un investigador a la agencia de noticias estatal. Prefectura Naval tendrá listo el viernes un informe con más precisiones. Magaz esperaría verlo para avanzar con la decisión de imputar a Sorrentini.