Fariña pidió más protección para ampliar su declaración

El “valijero” arrepentido le aseguró al juez Sebastián Casanello que teme por su seguridad. Quiere que lo trasladen de la cárcel de Ezeiza a una dependencia de Gendarmería.
Lunes 11 de abril de 2016
Leonardo Fariña, el ex cerebro financiero del grupo Báez, espera que su incorporación al plan oficial de testigos protegidos tenga una primera consecuencia inmediata: su traslado desde la cárcel de Ezeiza a la sede de la Gendarmería, donde cree que va a estar más seguro y protegido.

El traslado sería clave para que Fariña siga colaborando con más información para esclarecer la dimensión, nombres, montos y detalles de la “ruta del dinero K”.

Desde la madrugada del sábado, cuando terminó el primer capítulo de su declaración, Fariña fue alojado en una celda de castigo del penal de Ezeiza, único modo de mantenerlo aislado como su seguridad lo requiere.

En el entorno del ex marido de Karina Jelinek cuentan que Fariña tiene lista la documentación para divulgar la existencia de otros cuatro testaferros de Kirchner, que operaban el dinero negro de la corrupción utilizando las mismas vías y mecanismos que usaba Báez. Pero si no lo trasladan se quedará callado.

Mientras aguarda a que se defina su destino, siguen trascendiendo tramos importantes de su declaración. Aunque ya se supo que señaló a Néstor Kirchner y Julio De Vido como partícipes del cosmos financiero por el que desaparecían fondos públicos para aparecer en bóvedas, cuevas de Puerto Madero y cuentas off shore.