Time Warp: hallan éxtasis en cuerpos de los jóvenes

Los primeros resultados de los análisis indican que las víctimas habían consumido éxtasis, droga de abuso que aumenta la sociabilidad, pero puede producir coma y la muerte.
Sábado 16 de abril de 2016
La fiesta electrónica de anoche en Costa Salguero terminó con el triste saldo de 5 jóvenes muertos y otros 5 internados. Los primeros resultados de los análisis de muestras de los muertos y los internados indican que habían consumido éxtasis, una droga de abuso que se consume como estimulante psicoactivo en pastillas o tabletas, según informaron fuentes del Hospital Fernández de Capital. Esperan más estudios del área de toxicología forense, que está interviniendo para investigar las causas de la tragedia.

El éxtasis es considerada erróneamente como una "droga recreacional" para divertirse los fines de semana. Sin embargo, sus efectos puede ser muy perjudiciales a corto y a mediano plazo. Por un lado, puede aumentar la sensación de intimidad afectiva con los que están alrededor del que consume la droga, y da más energía, que se necesita para durar despiertos las muchas horas en que transcurren las fiestas electrónicas como la de anoche en Costa Salguero. Por otro lado, el éxtasis puede hacer que la persona ignore síntomas negativos como la deshidratación, los mareos y el agotamiento, y también puede aumentar la temperatura corporal. Pero la persona sigue moviéndose y no presta atención. A los efectos del éxtasis, hay que agregarle el del alcohol, que también se habría consumido anoche durante la fiesta y que aumenta también la desinhibición social, pero produce alteraciones en el organsimo.

Además, según la campaña de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) , el éxtasis puede dañar gravemente órganos internos como el hígado y los riñones, y a veces provocar convulsiones e insuficiencia cardíaca. En grandes dosis, causa también intranquilidad, ansiedad y graves alucinaciones visuales y auditivas. A más largo plazo, su consumo puede dañar determinadas zonas del cerebro, lo que puede provocar graves depresiones y pérdida de memoria. Como cualquier otra droga ilícita, el éxtasis también obnubila la capacidad de discernimiento y aumenta las posibilidades de que se tomen decisiones que pueden ser dañinas, como tener relaciones sexuales sin protección y compartir agujas. Por eso, los que consumen drogas corren mayor riesgo de adquirir el virus del sida, hepatitis u otras enfermedades transmisibles.
En la Argentina, el consumo de éxtasis o metanfetamina, que son considerados estimulantes “de diseño”, creció durante los últimos años. En 2011, la ONUDC presentó un informe en el que puso el foco en el caso de Argentina, donde la prevalencia del consumo de éxtasis entre estudiantes creció del 0,2 % en 2001 al 2,6 % en 2009, y puso al país en el segundo lugar de la región detrás de Chile (3,7%).

La tasa de crecimiento anual del consumo de éxtasis en Argentina, advirtió la ONUDC, es de 0,5 % anual, no lejos de la media mundial (0,7 %), entre la población de 15 a 64 años que admite haber consumido al menos una vez.