La Justicia volvió a prohibir fiestas en boliches porteños

La prohibición alcanza no solo a los eventos masivos, sino también a "establecimientos comerciales habilitados con otra clase o finalidad habitual", como los boliches bailables.
Jueves 12 de mayo de 2016
El juez en lo Contencioso Administrativo y Tributario Lisandro Fastman prohibió la realización de las fiestas electrónicas en la ciudad de Buenos Aires. Además le ordenó al jefe de gobierno porteño Horacio Rodriguez Larreta extremar los controles en los boliches.

Según la resolución, la medida dictada poco tiempo después de la tragedia de Costa Salguero, es "al efecto de evitar todo tipo de daño que pueda resultar previsible".

Se trata de una causa iniciada por asociaciones civiles luego de que fallecieron cinco jóvenes en la fiesta electrónica Time Warp en el Complejo de Costa Salguero que reclamaron ante la falta de controles en fiestas y boliches y por la venta de estupefacientes en esos lugares.

Cuando recibió la causa a fines de abril, el juez Roberto Gallardo dispuso como medida cautelar suspender toda actividad con música en vivo o grabada en la ciudad ante el "cuadro de impunidad e inexistencia de control estatal" de la actividad nocturna. Luego giró el expediente para sorteo y el caso recayó en el juez Fastman.

Este último magistrado dejó sin efecto la resolución al mantener una audiencia con todas las partes en la que el gobierno porteño ratificó su compromiso público a no otorgar permisos para la realización de eventos masivos de música electrónica.

También se comprometió a presentar en cinco días un informe sobre las inspecciones realizadas. Por su parte, la Cámara Empresaria de Discotecas de Buenos Aires prometió "garantizar la contratación del servicio de área protegida en los locales bailables Clase C".

El gobierno porteño y la Cámara de Discotecas pidieron que se revoque el fallo del juez Gallardo, a lo que Fastman consideró "manifiestamente inadmisible".

Para Fastman, que mantuvo la cautelar abierta, "no es posible mantener la vigencia del acuerdo transitorio" y dispuso que el caso pase a la Cámara del fuero para tratar los planteos de las partes.

En su resolución, el juez ordenó al gobierno cumplir una serie de medidas porque "el paso del tiempo podría dejar sin tutela los derechos invocados en la demanda, y con ella generarse eventuales daños de difícil o imposible ulterior reparación".

Una de las medidas es que la prohibición de las fiestas masivas electrónicas alcanzará además a "eventos de similares características –aunque en menor concurrencia de público– que tengan lugar en establecimientos comerciales habilitados con otra clase o finalidad habitual".

También ordenó que se inspeccionen locales que las asociaciones denunciaron en la causa. En caso de que se detectan irregularidades se deberá hacer la denuncia correspondiente, indicó el juez.

Fastman pidió al gobierno porteño "extremar los recaudos para el control y el resguardo de la salud e integridad física" de los asistentes a los locales. En ese sentido reclamó control sobre "normas de seguridad vigentes, cantidad de personas que ingresan a dichos locales, la existencia de ventilación o refrigeración adecuada, elementos de higiene, aseo e hidratación, y el estricto cumplimiento de los dispositivos médicos de emergencia exigibles", entre otras.