"El 90% de los contactos de Luna eran nenas de 12 años"

El fiscal De Lucía dio detalles de la investigación y adelantó que a Jonathan Luna le imputará el homicidio calificado de Micaela. Podría ser condenado a prisión perpetua.
Lunes 30 de mayo de 2016

Jonathan Luna, el joven detenido por el crimen de la niña Micaela Ortega, será acusado de "homicidio agravado" y podría ser condenado a prisión perpetua.

Así lo adelantó el fiscal Rodolfo de Lucía, a cargo de la investigación del caso, quien en conferencia de prensa indicó que se evalúa acusar al detenido, de 26 años, con agravantes por "femicidio", "ensañamiento" y "criminis causa", que refiere a un asesinato para ocultar a otro delito.

Este mediodía, el sospechoso fue trasladado desde la localidad de Tres Arroyos, ciudad adonde había sido llevado para evitar represalias, a Bahía Blanca, para ser llevado a declarar ante De Lucía.

En conferencia de prensa, el fiscal reveló que obtuvo colaboración de funcionarios de Estados Unidos para obtener información de las cuentas de la red social Facebook.

De Lucía indicó que el asesino utilizaba cuatro cuentas distintas de Facebook con las mismas fotos y que desde una de ellas, en la que se hacía pasar por una niña, entabló relación con Micaela bajo engaños.

"Entendemos que Micaela creía que hablaba con otra chica, a la que le pidió asistencia para irse de su casa", sostuvo el fiscal, quien aseguró que la supuesta amiga le indicó a la niña que la iba a pasar a buscar un primo para llevarla con ella, el cual resultó ser el mismo Luna.

El fiscal reveló que gracias a ese perfil se logró ubicar a la novia de Luna, una mujer de 55 años llamada María Eliana Espinoza, y de allí al mismo sospechoso, en cuyo domicilio se encontraron varios elementos de la víctima.

Fue en ese momento cuando el detenido dio algunos datos sobre el lugar en el que había sido dejado el cadáver de la niña, el cual fue finalmente encontrado en la madrugada de este domingo en un rastrillaje con perros entrenados.

La novia de Luna dijo que la amenazó de muerte para que no hablara.

En tanto, Espinoza aseguró que había identificado a su novio en los vídeos que se habían hecho públicos en torno a la última persona que había caminado junto a la víctima, pero que no había dicho nada porque Luna la amenazó de muerte.

"Yo lo identifiqué la primera vez que lo vi por televisión en los vídeos que pasaban y le pregunté si era él. Me dijo que no y que cerrara el orto porque me iba a cagar matando", sostuvo la mujer en diálogo con el portal La Brújula 24.

La mujer le dijo que le preguntó a Luna si había estado con la niña y le admitió que le había robado el teléfono, pero le aseguró que no la había matado.

"Le pregunté si la había golpeado y me dijo que no. Si la había matado y me dijo que no. Solamente que le había robado. Ahí fue cuando me amenazó, con que si decía algo me iba a hacer boleta y a mandar a matar a mis hijos", explicó la mujer.

Espinoza señaló que Luna le había sometido a varias golpizas y que no tenía relaciones sexuales con él desde hacía unos diez meses.

"Conmigo hacía como 10 meses que no tenía relaciones, me decía que estaba mal, que no podía, que le habían hecho daño", indicó al respecto.

La mujer admitió además que sabía que su novio tenía varias cuentas de la red Facebook y de Whatsapp y que con las mismas se contactaba con chicas.

"Sí, lo hacía y por eso teníamos peleas, muchas peleas. También por el Whatsapp. Tenía muchos perfiles, pero eso de la Rochi -cuenta con la que Luna se contactó con Micaela- yo no estaba enterada. Cuando declaré me preguntaron si yo tenía de contacto a esa cuenta y yo la tenía porque en la foto usaba la camiseta de River, pero nunca me imaginé que era él. Yo no ando metida en eso", explicó.

El cuerpo de Micaela fue hallado en un descampado de la localidad de Ingeniero White luego de que la niña desapareciera un mes antes de un barrio del noroeste de Bahía Blanca.

La menor fue encontrada con las manos atadas, las piernas cruzadas, con la misma ropa con la que se había ido de su casa. El único pedido por el caso tenía pedido de captura en Río Negro, ya que estaba preso en un Penal de General Roca por robo y en una salida transitoria con la que fue beneficiado no volvió a la cárcel.

Los primeros informes de la autopsia que se le practicó a la nena determinaron que sufrió "golpes de puño en el cráneo y murió asfixiada por estrangulamiento", aunque la causa de la muerte no fueron los golpes sino la asfixia mecánica ejercida con una remera.

La muerte de Micaela coincide con el día en que desapareció, el 23 de abril último.

Si bien el cadáver permaneció a la intemperie más de un mes, el mismo fue encontrado "bastante conservado", por lo que los forenses pudieron levantar distintos rastros en procura de determinar si la chica fue víctima de un intento de abuso sexual.

Tras conocerse el crimen, vecinos enfurecidos incendiaron la casa de Luna.