El agua se cobrará por consumo y no por metros cuadrados

AYSA aplicará este nuevo plan para las empresas y comercios en Capital y Gran Buenos Aires. Algunos usuarios residenciales podrán aplicar a este sistema.
Viernes 17 de junio de 2016
Una resolución de la Subsecretaría de Recursos Hídricos cambiará radicalmente la forma de abonar la factura de agua corriente: los clientes no residenciales pagarán por metros cúbicos consumidos y no por superficie.

El plan medido que aplicará Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) en la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano está enfocado en las empresas, comercios y clubes de barrio. Esto permitirá asociar la facturación con el nivel de consumo y no con la cantidad de metros cuadrados. Muchas empresas con grandes superficies se vieron afectadas por este tipo de cálculo tras la suba de tarifas. E incentivará el uso racional del agua.

En la actualidad, AySA factura por superficie en aquellos domicilios donde no hay medidor. Martín Heinrich, gerente general de AySA, aseguró que sólo un tercio de los 300.000 usuarios no residenciales tienen medidor. "Es un objetivo que cumpliremos entre los 18 y 24 meses. Si no sumamos los medidores que faltan en un máximo de dos años, no facturaremos el consumo", aclaró.

¿Qué pasará con los usuarios residenciales? Si el cliente lo solicita, también podrá ser ingresado en este plan de medición por consumo durante el bimestre, donde no existe ningún impedimento técnico. En ambos casos, el costo del medidor y la instalación estará a cargo de AySA.

Bajo la órbita de la empresa hay 2,5 millones de clientes residenciales y de ese total, sólo un 12% posee medidor. Para Heinrich, medir el consumo es "una política deseable" pero que tiene dos problemáticas para, por ejemplo, las casas y departamentos. La primera es que alguno pagarían más. "Si a una casa de consumo promedio de 40 metros cúbicos le instalamos un medidor, pasaría a pagar un 30% más. Esto es porque el sistema actual no está pensando para incentivar la medición por consumo", dijo.

Por eso, la empresa está avanzando en un estudio para cambiar el régimen tarifario. En segundo lugar, la mitad de los residenciales corresponden a departamentos en edificio de propiedad horizontal, por lo cual hoy es técnicamente imposible colocar un medidor en cada departamento. Esos son los dos principales problemas a resolver a mediano y largo plazo.

A partir del cambio, los usuarios no residenciales y residenciales que tengan o quieran un plan de medición podrán ver en su factura un gráfico con la "evolución del consumo" por bimestre. Si no tienen medidor, el mensaje que se lee en la factura es el siguiente: "No corresponde histograma de la evolución de consumos por ser un usuario no medido".

En las últimas semanas, consorcios, hogares y negocios empezaron a recibir las boletas con incrementos de hasta 375 por ciento.

Más allá de la tarifa social que pueden solicitar los clubes de barrio y las asociaciones sin fines de lucro, AySA aseguró que se implementará una "rebaja de hasta un 50% en el cargo fijo de las próximas facturas".

El esquema funcionará bajo la administración y control del Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) y cada asociación deberá hacer un pedido formal a la empresa. El beneficio alcanza a organizaciones comunitarias, clubes de barrio, comedores sociales, hospitales públicos, universidades y escuelas públicas y teatros.

La factura de agua está compuesta por dos cargos: el fijo y el variable. El primero está estipulado según los coeficientes de modificación, zonal y edificación, tarifa general diaria (según categoría de usuario y servicios prestados), superficie cubierta, superficie del terreno y Aporte Universal Diario.

El cargo variable es el que depende del consumo por bimestre. Si el usuario no tiene medidor, el concepto se determina "en forma análoga al cargo fijo" y funciona como un sustituto al determinado para el régimen medido.