Cristina propuso una “auditoría de la obra pública” de su gestión

En el primer reportaje desde que dejó su cargo, la ex presidenta aseguró que es “perseguida”. Dijo que "no" quiere que "le vaya mal" al gobierno de Macri porque así "le va mal a la gente".
Lunes 4 de julio de 2016
La ex presidenta Cristina Fernández propuso realizar "una auditoria sobre la obra pública" realizada en su gestión, y afirmó que "no" quiere que "le vaya mal" al gobierno de Mauricio Macri porque así "le va mal a la gente".

Fernández negó que durante su gestión haya existido un circuito para asignar contratos y obra pública a cambio de retornos enmascarados en alquileres de sus hoteles, al argumentar que son "cifras irrisorias".

"¿Alguien puede pensar que en un monto de obra pública multimillonario se van a hacer maniobras de corrupción a través del alquiler de uno, dos o tres inmuebles? Son cifras irrisorias", amplió Fernández.

Además, precisó que "nunca" alquiló "habitaciones de hoteles" sino que "desde siempre" alquiló "inmuebles".

Respecto de la gestión de Mauricio Macri sostuvo: "No quiero que le vaya mal al Gobierno porque le va mal a la gente. A los dirigentes políticos nunca les va mal, a la que termina yéndole mal es a la gente", señaló Fernández en el primer reportaje que brindó tras dejar la Casa Rosada el pasado 9 de diciembre y durante el que salió por teléfono en un canal de noticias.

En tanto, consideró que "están faltando ideas. No es una cuestión de oposición. Hay que buscar alternativas", y dijo "no" haber pensado que "el deterioro fuera tan rápido y de tanto impacto en la calidad de vida de los argentinos".ð Al ser consultada sobre si tiene "miedo de ir presa", respondió: "Es parte de los riesgos que uno toma cuando decide en favor de la gente. Haber decidido recuperar las AFJP, YPF, el poder adquisitivo, y los Derechos Humanos tiene un precio. Si hubiera hecho lo que hicieron otros no hubiera tenido ningún problema. Si representas los intereses de una minoría no te pasa absolutamente nada, eso está comprobado".

"Voy a proponer una auditoria sobre la obra pública que hicimos. Se trató de un plan de obra pública de miles de millones de dólares que fue ejecutado por el gobierno nacional y los gobiernos provinciales", manifestó.

Cuando se le preguntó si se sentía perseguida, insistió: "Yo no siento que soy perseguida, yo soy perseguida. No es una sensación térmica", afirmó la ex mandataria, y agregó: "12 años y medio de ilusión y fantasía es muy difícil".

La ex presidenta llamó al gobierno nacional a "replantearse" el aumento en las tarifas, tras afirmar que "hubo un ajuste brutal e innecesario. El tarifazo ha sido monstruoso, y los resultados de esto lo paga la gente".

Al ser consultada sobre qué puede hacer la oposición ante el actual gobierno, respondió: "Hay un rol que tiene que cumplir la oposición en el Parlamento, que no significa obstrucción como sufrimos nosotros. Estamos en democracia. Es un gobierno que tiene que durar cuatro años".

Por otra parte, negó haber regresado a Buenos Aires para presentarse nuevamente ante el juzgado de Claudio Bonadio.

"Tengo una hija que vive acá en Buenos Aires que cumple años el próximo viernes. Además quería tener una impresión de primerísima mano de lo social", aseguró. "Veo a la gente triste. Hay una realidad económica y social que a mí me apena. Creo que el gobierno y la oposición deberían prestarle atención", advirtió.

Al referirse a la detención del ex ministro de Obras Públicas José López, reiteró: "Lo comparé con una trompada en el estómago. Repudio, rechazo, todo lo que se pueda decir no alcanza para definir lo que uno siente ante esto. Para saber qué pasó exactamente lo que hay que hacer es una auditoría".
Ante la pregunta sobre su eventual retorno a un liderazgo de su sector político, destacó: "No hay apellidos ni nombres salvadores, son construcciones colectivas que se van dando. Es la sociedad la que debe empoderarse y hacer valer sus derechos. La esperanza es lo último que un dirigente debe perder. ¿Por qué no podemos pensar que Cambiemos pueda cambiar?", sentenció.