Presenta "riesgo de vida" la joven de 15 años que se hizo cirugía sin permiso

La adolescente le quitó el dinero a sus padres para operarse el abdomen ya que había sido madre hacía poco. Se operó en una clínica de Flores.
Viernes 8 de julio de 2016
La chica de 15 años internada en el Hospital Álvarez tras haber sido sometida sin permiso de los padres a una cirugía estética en una clínica privada del barrio porteño de Flores sigue hoy "con riesgo de vida, en coma inducido y con pronóstico reservado", contó el abogado que representa a su familia, Fernando González.

"Las novedades no son alentadoras, sigue en estado crítico con riesgo de vida por lo cual va a seguir en coma inducido por lo menos los próximos días", informó el letrado sobre el parte médico de Érika Carrasco.

"Está grave, con pronóstico reservado y tiene riesgo de vida. La pequeña evolución que tuvo ayer no fue tal y tiene comprometido los pulmones, es probable que tenga secuelas neurológicas por la falta de oxigenación que tuvo y por el tiempo que transcurrió desde que fue derivada de la clínica privada al hospital público", añadió.

Según el relato de la familia, la joven fue madre hace un año y se sentía mal con las estrías que le habían quedado del embarazo por lo que acudió al Centro Quirúrgico Neuquén del barrio porteño Flores donde la intervinieron "sin el consentimiento de la mamá", de acuerdo a lo que explicó el abogado.

"La nena fue sola y la madre no sabía que había ido", reafirmó González y hasta explicó que hay una testigo, una empleada de un comercio donde la adolescente fue a sacar una fotocopia, que relató que la propia chica le comentó que su familia "no estaba de acuerdo" con la intervención.

El representante legal dijo que Érika "había ido a una consulta previa donde le dijeron que era una operación mínima y poco invasiva, pero tenía una sutura en el abdomen de cadera a cadera lo que implica que no es simple, con un postoperatorio importante".

Apuntó además que en la clínica Neuquén "tuvieron a la mamá de Érika esperando 20 minutos hasta que salió una doctora que dijo que se había complicado y que proponían derivarla a través de una ambulancia Vital a un centro asistencial en la localidad bonaerense de Capitán Sarmiento, a 150 kilómetros de la Capital".

Señaló además que al ingresar de "forma compulsiva" al lugar donde tuvo lugar la cirugía, la mamá de la joven la vio "atada, desnuda, terminando de suturar y visiblemente respiraba con dificultades e inconsciente". "No tenía apariencia de quirófano, ni siquiera vio un tubo de oxígeno, solamente que le daban una asistencia motora manual", comentó.

La intervención costó 30.000 pesos que eran ahorros de la mamá de Érika, y si bien el abogado manifestó que "el origen de los fondos es irrelevante", sí destacó como elemento probatorio que en los dos remitos que tienen de la clínica (uno por la seña del 30% y el otro por el pago del monto restante) "está expresado el nombre de la nena, no de la madre".

El hecho ocurrió el martes pasado, ese mismo día se hizo la denuncia en la Comisaría 50 de Flores, y bajo el cargo de "lesiones graves" se inició ayer una causa en el Juzgado 23.