Las monjas tardaron "entre 40 minutos y una hora en abrir"

Así lo aseguraron los tres policías que declararon este jueves ante la Justicia. Aseguraron que le preguntaron a la madre Inés si conocía al ex funcionario, pero ésta les respondió que "no".
Jueves 14 de julio de 2016

Los tres policías que aparecen en el video del convento de General Rodríguez declararon hoy ante la Justicia que las monjas tardaron "entre 40 minutos y una hora" en dejarlos ingresar al predio, donde fue arrestado el ex secretario de Obras Públicas José López con bolsos que contenían casi 9 millones de dólares.

Según se supo de fuentes judiciales, los efectivos también aseguraron que le preguntaron a la madre Inés si conocía al ex funcionario, pero ésta dijo que "no". Ante la misma consulta, la madre Alba aseguró: "No me acuerdo el nombre".

Los policías relataron que tras ser alertados por un llamado a la línea 911, arribaron al convento de General Rodríguez a las 3.50 del pasado martes 14 de junio.

En la entrada al predio, tocaron el timbre, hicieron luces y se identificaron como policías ante las cámaras de seguridad, pero nadie les contestó. Recién "entre 40 minutos y una hora" más tarde, los atendieron por el portero eléctrico y una persona a la que no pudieron identificar les afirmó: "Acá no entró nadie", pese a que los efectivos les explicaron que llegaron avisados por un llamado del 911 por un hombre que había trepado el paredón.

Luego de que les permitieran ingresar, al recorrer los aproximadamente 100 metros que separan la reja de la entrada con la casa principal, los policías se toparon con López, que iba "comiendo bizcochos". Instantes después, llegaron a la casa y al ver el arma, volvieron sobre sus pasos para arrestar al ex funcionario. Acto seguido, los policías detallaron que regresaron a la casa donde viven las monjas.

Así surge del testimonio que dieron los policías Fernando Sei, Alejandra González y Pablo Ramón, los efectivos que ingresaron primero al convento y se toparon con López. Ramón fue quien recordó que alguien desde adentro del convento le negó que haya habido ingresado un intruso, y que si bien ya lo había declarado ante la Justicia provincial, eso no quedó asentado en el acta.

Una vez que los policías entraron al habitáculo donde estaban las monjas, primero se toparon con la hermana Inés y luego con madre Alba, y que ellas no les permitieron ingresar al lugar de claustro donde se suponía estaban las demás hermanas de la congregación.

Fue Alba quien les aseguró que López le dijo que había robado para hacer una donación en el convento. Luego se dirigieron a la cocina del lugar, donde los policías se encontraron con los bolsos que momentos antes habían ingresado López junto con las monjas en el interior, y dos de los efectivos señalaron que estaban cerrados, en tanto que a un tercero le pareció que estaban abiertos y se veían los dólares.

Es la segunda vez que declaran los policías en la causa luego que el fiscal Federico Delgado y la OA pidieran las indagatorias de la hermana Inés así como de María Amalia Díaz, esposa de José López; y de sus presuntos testaferros Eduardo Gutiérrez y André Galera.