John Hanke, el hombre detrás del Pokémon Go

Convirtió a todos en entrenadores de Pokémon. El juego provocó accidentes, historias oscuras y está ayudando a personas que sufren depresión. También disparó el valor de las acciones de Nintendo. Conocé su historia y sus creaciones.
Miércoles 20 de julio de 2016
Pokémon Go provocó accidentes, historias oscuras y también está ayudando a personas que sufren depresión. También ha disparado el valor de las acciones de Nintendo.

El responsable de que tu casa esté rodeada de Pidgeys es John Hanke, fundador de Niantic, la startup que ha desarrollado el juego.

Detrás del éxito de Pokémon Go se oculta John Hanke, un idealista que lleva años luchando por hacer de la geolocalización una manera de mejorar el mundo.

Hanke no es un empresario cualquiera. No es hombre que ha visto cómo su imperio ha crecido de golpe gracias a un gran invento. Más bien, este ingeniero de 49 años, es un idealista que lleva años luchando por hacer de la geolocalización una manera de mejorar el mundo.

De hecho, antes de traernos Pokémon Go, ya fue uno de los principales impulsores de otra tecnología revolucionaria: Google Earth.

En enero de 2000, después de que intentara liderar sin éxito dos startups (3DO y Big Network) que ya jugaban con la idea de mezclar los videojuegos con el mapeo, creó Keyhole, una compañía especializada en visualizar datos geoespaciales.

“Hanke consiguió convertir Keyhole en una gran empresa y mantenerla durante sus peores momentos”, recuerda Brian McClendon, inversor que trabajó con él durante esta etapa.

Su idea de localizar todo el mundo en un mapa visual y poder ver lo que nos rodeaba a través de la pantalla del ordenador sonaba a locura. Para todos menos para Google, claro, que después de enamorarse de la empresa la compró en 2004 por una cifra millonaria.

“Esta adquisición de Google ofrece a los usuarios ver imágenes en 3D de cualquier lugar de la Tierra, así como tener una interesante base de datos de carreteras y muchos otros puntos de interés de cualquier lugar de la Tierra”, explicó entonces Jonathan Rosenberg, el Vice Presidente de Productos de Google en aquella época.

Pronto cambiaron el nombre de Keyhole a Google Earth y pusieron en manos de Hanke el futuro de una compañía que lo tenía todo para revolucionar la informática.

El resultado fue inapelable. Los servidores colapsaron y todo el mundo comenzó a buscar su casa entre la infinidad de imágenes que podían observarse en ese tour guiado por el mundo sin moverse de delante la pantalla del ordenador.

Pero el sueño de Hanke iba más allá. Como un friki que creció jugando a juegos de rol, su objetivo era unir algún día sus dos mayores pasiones. Quería crear un videojuego con el que se pudieran vivir aventuras reales.

Así, tras cinco años en puestos directivos de Google, creó su propia empresa. Con Niantic Labs, que seguía contando con el respaldo de Google, quería revolucionar el mercado a través de la Realidad Aumentada. Pronto lo consiguió gracias a Ingress.

Dejábamos de ser receptores pasivos para ser los protagonistas de un mundo híbrido entre la realidad y el plano virtual. “ La diversión consiste en salir de casa”, anunciaba. Smartphone en mano, 15 millones de personas se apuntaron a un fenómeno hasta entonces muy poco explorado.

Una generación de frikis salió a conquistar el mundo. Un mundo que solo sería el germen de lo que estaba por venir.